“La preocupación sigue puesta en los derrumbes”: lluvias reactivan intranquilidad en población San Jorge
25 de Septiembre 2026 | Publicado por: Hugo Ramos Lagos
Mientras el Biobío enfrenta una Alerta Roja por desbordes, en Concepción persisten problemas de escurrimiento, colapso de alcantarillados.
La lluvia volvió a poner a prueba a diversos sectores de Concepción. Mientras el municipio desplegó equipos para atender anegamientos, rebalses de alcantarillado y escurrimientos desde los cerros, en la población San Jorge (uno de los puntos afectados durante el evento anterior) los vecinos volvieron a enfrentar el ingreso y acumulación de agua.
La situación se produjo pocas horas después de que dirigentes del sector dieran cuenta de los trabajos realizados durante los últimos días para despejar canales, retirar barro y reforzar las viviendas ante la llegada de nuevas precipitaciones. Sin embargo, durante la tarde, la presidenta del comité vecinal de San Jorge, Elia Parra, informó nuevamente que el sector se estaba inundando.
El nuevo episodio se registró en medio de una jornada en que el sistema frontal comenzó a generar problemas en distintos puntos de la comuna. De acuerdo con el encargado de Emergencias de la Municipalidad de Concepción, Francisco Durán, durante el día los equipos municipales debieron atender principalmente anegamientos de calles, puntos críticos y rebalses de alcantarillado.
Entre los sectores intervenidos mencionó Tucapel Bajo, Temístocles Rojas, Nonguén y Barrio Norte. También se realizaron labores en Juan Riquelme, donde los equipos municipales apoyaron a vecinos afectados por la bajada de agua desde los cerros colindantes.
A esto se sumó el monitoreo de los principales cauces de la comuna. Durán indicó que el municipio mantiene vigilancia sobre el río Biobío, el río Andalién y el estero Nonguén, que durante la jornada presentó una crecida significativa.
San Jorge nuevamente bajo presión
Como ya había informado Diario Concepción, durante el fin de semana de Fiestas Patrias la población San Jorge registró 23 viviendas afectadas por agua y barro. Parte de ese material descendió desde las zonas altas de la población, arrastrando piedras, arena y sedimentos que se habían acumulado en el entorno tras los incendios que afectaron el sector.
Según explicó Elia Parra, los incendios forestales del verano dejaron vegetación nativa completamente carbonizada en las partes altas, desde donde el material terminó desplazándose hacia los costados de la población con las actuales precipitaciones. A ello se sumó el arrastre de piedras y arena, que terminó obstruyendo canales y vías de escurrimiento.
El episodio dejó a unas cinco o seis familias, según la dirigente, especialmente complicadas por la pérdida de enseres y electrodomésticos. Para el resto de los residentes, el principal problema fue el ingreso de agua a las viviendas.
Consultada nuevamente por Diario Concepción, Parra aseveró que el municipio ya hizo entrega de 400 sacos de arena, que fueron distribuidos entre los vecinos durante la tarde del miércoles. Sin embargo, mientras avanzaban esas labores, la preocupación seguía puesta en la posibilidad de nuevos derrumbes.
El riesgo, además, ya había sido advertido por el propio municipio. Tras el temporal anterior, la casa edilicia señaló que los incendios forestales habían debilitado los suelos y aumentado la posibilidad de remociones y deslizamientos, especialmente en sectores cercanos a cauces y zonas de pendiente.
Ante ese escenario, informó trabajos de despeje y canalización, además de coordinaciones con organismos como la Dirección de Obras Hidráulicas para avanzar en medidas de carácter más definitivo.
Puente 1
Cerca de San Jorge, en Puente 1, el vecino Carlos Zapata habló de las inundaciones como un fenómeno que dejó de ser excepcional y que, con el paso de los años, obligó a los lugareños a modificar incluso sus propias viviendas para intentar convivir con el agua.
“Nosotros llevamos inundándonos hace cinco años. Antiguamente no se inundaba aquí”, relata. Según explica, el año pasado el sector llegó a inundarse en cinco oportunidades, una frecuencia que ha significado pérdidas materiales y que, a su juicio, ya transformó la llegada de las lluvias en una situación que los vecinos deben anticipar.
En su propio hogar, Zapata ha debido levantar paredes, modificar accesos y reforzar los ventanales para evitar que el agua alcance las habitaciones. Las medidas, sin embargo, no han impedido que en las últimas temporadas pierda muebles, refrigeradores, cocinas y otros artefactos.
Mientras recorre su vivienda y muestra las protecciones que ha instalado, apunta hacia las paredes que construyó para contener el ingreso del agua, mostrando las modificaciones que ha tenido que realizar para protegerla.
Para Zapata, el problema no se limita a la cantidad de lluvia que pueda caer. También cuestiona las transformaciones que, según sostiene, se han producido en los terrenos cercanos durante los últimos años. Afirma que determinados rellenos e intervenciones habrían reducido el espacio disponible para el desplazamiento natural del agua y terminado por aumentar la presión sobre las viviendas del sector.
También recuerda que, cuando llegó a vivir al lugar, el comportamiento del agua era distinto y que anteriormente existían zonas donde esta podía desplazarse sin alcanzar las casas. Hoy, sostiene, parte de esos espacios se encuentran intervenidos, mientras los vecinos deben enfrentar las consecuencias cada vez que aumentan las precipitaciones.
Aunque reconoce que el municipio acude cuando se producen las emergencias y presta apoyo a las familias afectadas, considera que esas intervenciones permiten enfrentar el episodio puntual, pero no resuelven las condiciones que mantienen al sector expuesto.
Inundaciones en el sector Puente 1, Concepción / Foto: Isidoro Valenzuela M.
Emergencia regional
Sin embargo, los problemas registrados en Concepción forman parte de un escenario meteorológico que durante la jornada también generó situaciones complejas en otras zonas del Biobío.
Este jueves, Senapred canceló la Alerta Amarilla por crecidas y declaró Alerta Roja Regional por desborde, debido al aumento sostenido de los caudales en los ríos Curanilahue, Pichilo, Biobío y Lía, además de las precipitaciones registradas y el pronóstico para las próximas horas.
En la comuna de Arauco, la crecida del río Pichilo derivó en un desborde que durante la jornada comenzó a afectar directamente al sector de Pichilo. El director de Gestión de Riesgos y Desastres de la Municipalidad de Arauco, Gabriel Marchant, explicó que durante la mañana el río se encontraba en franca crecida y que cerca de las 09:00 horas ya había comenzado a desbordar en algunos sectores.
La situación empeoró durante las horas siguientes. Cerca del mediodía, el agua alcanzaba aproximadamente 60 centímetros en algunas calles y comenzaba a ingresar a las viviendas. “Esa agua está entrando a las casas”, relató Marchant, quien estimó en al menos 40 las viviendas afectadas hasta ese momento.
Como consecuencia, se suspendieron las clases en los establecimientos educacionales municipales de Arauco durante la jornada de la tarde y se habilitó un albergue en el sector de La Meseta.
En Tirúa, en tanto, el balance regional informó de personas aisladas debido a la crecida de un estero y viviendas en proceso de evaluación.