El MOP monitorea rutas, cauces y el borde costero ante proyección de agua caída y fuertes vientos.
Concepción y el resto de la Región del Biobío se preparan para enfrentar uno de los sistemas frontales más intensos del invierno de 2026, según los pronósticos meteorológicos conocidos por las autoridades.
Entre este martes y el jueves podrían caer más de 200 milímetros de agua, acompañados de ráfagas de viento de entre 70 y 80 kilómetros por hora. Debido a este escenario, se decretó Alerta Amarilla regional desde la tarde de este lunes.
La situación fue abordada en una nueva sesión del Comité para la Gestión del Riesgo de Desastres (Cogrid) Regional, encabezada por el delegado presidencial Julio Anativia, junto a representantes de organismos de emergencia, ministerios y servicios públicos.
La autoridad detalló que el evento climático se extenderá hasta, al menos, el jueves y que solo durante la primera jornada se esperan cerca de 80 milímetros de precipitaciones en menos de 24 horas.
“Se espera un rango de precipitaciones de 200 milímetros durante estos días, además de ráfagas de viento entre 70 y 80 kilómetros por hora”, indicó.
Anativia explicó que se han adoptado medidas preventivas para enfrentar coordinadamente la emergencia. Entre ellas se cuentan el cierre preventivo de algunos parques administrados por el Estado, el trabajo conjunto con instituciones de seguridad y el despliegue de equipos públicos en coordinación con los municipios. Además, llamó a la comunidad a extremar los cuidados y evitar situaciones de riesgo.
Desde Senapred, el director regional Alejandro Sandoval advirtió que las jornadas más complejas serán el martes y miércoles debido a la intensidad de las precipitaciones proyectadas.
Indicó que un acumulado cercano a los 80 milímetros en un día representa un volumen importante para la región y podría activar gran parte de los 1.908 puntos críticos identificados por el organismo.
Si bien destacó las obras de mitigación ejecutadas por municipios y servicios públicos, señaló que podrían registrarse anegamientos, remociones de masa, caída de árboles, interrupciones del suministro eléctrico y episodios de turbiedad en sistemas de agua potable.
“Hay que prepararse como región para este sistema frontal, donde esperamos más de 200 milímetros en las próximas 72 horas, lo que pondrá a prueba toda la preparación del sistema”, afirmó.
Asimismo, recomendó evitar desplazamientos innecesarios, mantener disponibles elementos básicos para emergencias y seguir únicamente la información proporcionada por canales oficiales.
El Ministerio de Obras Públicas también activó medidas especiales. El seremi José Piña informó que la Dirección de Vialidad mantiene equipos desplegados en rutas precordilleranas para responder ante eventuales derrumbes, desprendimientos de rocas o caída de árboles que puedan afectar la conectividad.
Además, las direcciones de Aguas y de Obras Hidráulicas monitorean estaciones fluviométricas y cauces considerados críticos, mientras que Obras Portuarias trabaja junto a la Capitanía de Puerto en el seguimiento de las condiciones marítimas ante posibles marejadas.
El sector agrícola también intensificó sus acciones preventivas. A través de la Unidad de Gestión del Riesgo de Desastres Agrícola, el Ministerio de Agricultura coordinó medidas con organismos dependientes de la cartera.
El subsecretario Francesco Venezian advirtió que las precipitaciones podrían provocar inundaciones en zonas productivas, afectando cultivos y actividad ganadera.
“Tenemos sectores que se pueden inundar con canales susceptibles a rebalses. Principalmente podrían verse afectados los cultivos y los potreros utilizados para la ganadería”, señaló.
En el ámbito local, la Municipalidad de Concepción también reforzó las labores preventivas ante la llegada del frente de mal tiempo.
Durante las últimas horas, equipos municipales realizaron trabajos de limpieza y despeje en distintos puntos de la comuna para disminuir riesgos de anegamientos y obstrucciones.
Las intervenciones incluyeron el retiro de árboles caídos en el puente Las Carmelitas, en Nonguén, y la limpieza de sumideros de aguas lluvias en el paso bajo nivel de Camilo Henríquez con Abdón Cifuentes, uno de los sectores que históricamente presenta complicaciones durante eventos de precipitaciones intensas.