El stock nacional inicial considera 500 unidades y se avanza en la compra de más casas de este tipo. Aquello va de la mano de la aplicación de fichas FIBE.
La emergencia provocada por los incendios forestales que han afectado a la Región del Biobío ha dejado a su paso un escenario de alta complejidad social y habitacional, con miles de familias damnificadas.
En este contexto, las autoridades proyectan que alrededor de 1.800 viviendas de emergencia deberán ser instaladas en el territorio regional, principalmente en sectores rurales y zonas donde las condiciones de seguridad y acceso ya lo permiten.
El director regional de Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) en el Biobío, Alejandro Sandoval, explicó que el mecanismo de provisión de viviendas de emergencia no opera bajo un stock físico permanente.
“Primero aclararé cómo funciona el sistema. Senapred no tiene stock como tal porque nosotros funcionamos a través del sistema de compras del Estado, mediante convenio marco con empresas proveedoras que están definidas previamente”, señaló, precisando que estos contratos se renuevan aproximadamente cada año, tras procesos de postulación de las empresas.
No obstante, Sandoval indicó que, a nivel nacional, existe actualmente un respaldo inicial de viviendas ya construidas. Según la información entregada por el ente, el sistema cuenta con “un stock de al menos 500 viviendas de emergencia”, las que se encuentran en manos de los proveedores.
Sin embargo, aclaró que, ante la magnitud de la catástrofe y el aumento sostenido de la demanda, las empresas proveedoras ya están construyendo nuevas unidades de manera anticipada. Esto con el objetivo de responder oportunamente al proceso de instalación que se avecina.
Sandoval detalló que “en la Región del Biobío estamos en alrededor de un poco más de 1.800 viviendas ya destruidas”, cifra que surge del levantamiento inicial de información en terreno y de los antecedentes que han ido recopilando los municipios.
Si bien reconoció que no todas las familias necesariamente requerirán una vivienda de emergencia, la proyección apunta a que “un porcentaje mayoritario y cercano al 100%” de los hogares afectados necesitará este tipo de solución transitoria mientras se avanza hacia la reconstrucción definitiva.

Seremi de Vivienda de la Región del Biobío.
El director regional de Senapred subrayó que el proceso de instalación depende directamente del trabajo municipal, ya que son los municipios los encargados de levantar las necesidades mediante la aplicación de la Ficha Básica de Emergencia (FIBE).
“Depende del municipio que levante la necesidad y nos traspase la información para iniciar el proceso de instalación”, explicó, agregando que las primeras labores comenzaron el jueves pasado y que se espera avanzar progresivamente con otras comunas en los próximos días.
Las diferencias en el ritmo de instalación entre comunas obedecen, principalmente, a las condiciones de seguridad y al estado de los terrenos. Sandoval sostuvo que el foco inicial ha estado puesto en sectores rurales, donde el retiro de escombros y la preparación de los sitios ha sido más expedita.
En contraste, en zonas como Penco, el proceso ha sido más lento debido a que aún se desarrollan diligencias de la Fiscalía relacionadas con la búsqueda de víctimas, lo que ha impedido el acceso a determinados sectores.
“El retiro de escombros se está realizando con apoyo del Ministerio de Obras Públicas, de privados y de los municipios, pero dada la magnitud de la emergencia, el avance es más lento”, explicó.
Sandoval reconoció que uno de los principales cuellos de botella del proceso es el levantamiento de las fichas FIBE, considerando que el incendio aún se mantiene activo en algunos puntos.
“Hay lugares donde todavía se está combatiendo el fuego y no es seguro ingresar con maquinaria o con equipos técnicos”, señaló, enfatizando que la prioridad es resguardar la seguridad de todos los intervinientes. En ese marco, destacó el trabajo coordinado con los municipios para acelerar el proceso sin poner en riesgo a las personas.
Consultado respecto de los plazos para completar la instalación de todas las viviendas de emergencia, el director regional fue enfático en señalar que aún no es posible entregar una fecha.
“No le puedo dar respuesta a eso porque ni siquiera se ha terminado el proceso de evaluación de daños y necesidades”, afirmó, recalcando que aún no se cuenta con una cifra definitiva de viviendas destruidas y que existen sectores donde no ha sido posible aplicar las fichas debido a restricciones de acceso.
Desde el ámbito del catastro habitacional, la seremi de Vivienda y Urbanismo del Biobío, Claudia Toledo Alarcón, destacó el despliegue de los equipos del ministerio en los distintos sectores afectados.
“Junto con la aplicación de la Ficha 2, es importante destacar el compromiso de nuestros funcionarios y funcionarias que se han desplegado en Concepción, Penco, Lirquén y Tomé”, señaló, indicando que el objetivo central es avanzar con rapidez en el levantamiento de daños.
La autoridad valoró el esfuerzo adicional de los equipos técnicos, señalando que, pese a fijarse metas diarias, el número de fichas aplicadas suele superar lo planificado.
“Eso en verdad nos enorgullece como ministerio, sobre todo por el compromiso que vemos en esta y cada una de las emergencias”, afirmó. Toledo agregó que el trabajo se está desarrollando prácticamente sin horario y que continuará durante el fin de semana, con el propósito de concluir el catastro lo antes posible.
Hasta las 16.40 horas del último reporte, se habían aplicado 763 Fichas 2 en la región.
A nivel regional, el gobernador del Biobío, Sergio Giacaman, relevó el avance sostenido que se ha observado en los sectores más complejos, agradeciendo el despliegue de los distintos equipos.
Sin embargo, hizo un llamado a diferenciar claramente entre la respuesta a la emergencia y el proceso de reconstrucción definitiva. “Una cosa es la emergencia y otra es la vivienda definitiva. Este proceso va a significar tiempo y lo único que nos importa es que no se repita lo que pasó en la Región de Valparaíso, donde las familias después de varios años aún no tienen una respuesta definitiva”, advirtió.
En paralelo a la instalación de las viviendas de emergencia, las autoridades también han puesto énfasis en garantizar condiciones básicas de seguridad, particularmente en materia de suministro eléctrico.
En el sector Lo Tato, en Concepción, se constataron en terreno los avances en la instalación eléctrica segura para las primeras viviendas. El seremi de Energía del Biobío, Danilo Ulloa, destacó que estos trabajos son fundamentales para la recuperación de las familias damnificadas, subrayando que el objetivo es asegurar un servicio básico y seguro desde el primer momento.
Por su parte, el director regional de la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC), Manuel Cartagena, explicó que el organismo está fiscalizando la ejecución de las instalaciones eléctricas en las viviendas de emergencia, incluso en condiciones de contingencia.
En Lo Tato, detalló, se conectaron las primeras cinco viviendas y se logró la reconexión de otras cinco que no presentaban daños, proceso que continuará tanto en zonas urbanas como rurales afectadas por el incendio.