Ciudad

El crimen detrás del mito de Petronila Neira

Por: César Herrera | 14 de Mayo 2018
Fotografía: Periodismo UdeC

Cada semana decenas de personas visitan la animita de Petronila Neira, santa popular que desde hace más de 100 años concede milagros a los penquistas. En agradecimiento sus fieles levantaron en el Cementerio General de Concepción un pequeño altar en su nombre, donde depositan flores, adornos y placas, algunas con casi un siglo de antigüedad.

Foto | Radio UdeC

Si bien existe un mito sobre su figura, lo cierto es que Petronila Neira fue víctima de un macabro crimen que se convirtió en leyenda dada la crudeza de los hechos.

Descubrimiento

Un 26 de octubre de 1910 una mujer que se encontraba en la Laguna Redonda lavando ropa advirtió una suerte de saco que parecía contener a una persona en su interior. Las autoridades confirmaron el hallazgo de un cuerpo femenino sin vida en el lugar.

La policía de la época confirmó que la víctima se encontraba degollada y con piedras atadas a su cintura al momento de ser encontrada, consignó un reporte del Poder Judicial.

La investigación forense practicada en la morgue de la ciudad reveló que la mujer había sido violada, degollada y desprendida de parte de su dentadura momentos antes de ser arrojada a la laguna. Así, sumado al mal estado del cuerpo , imposibilitó el reconocimiento de la identidad de la persona fallecida.

Esta situación motivó al juez a cargo del caso a invitar mediante un aviso público a que la ciudadanía visitara la morgue con el fin de identificar a la víctima.

Según consigna prensa de la época, fueron más de 500 las personas que visitaron el cuerpo motivados por la curiosidad, sin dar pistas de a quién podría pertenecer. Sin embargo, dos mujeres se acercaron a la policía dado que sospechaban que el cadáver pudiera ser el de un familiar suyo que desde hace algunas semanas no aparecía.

Margarita Burboa y Carmen Neira, familiares de Petronila Neira.

La preocupación pasó a ser angustia cuando se confirmó que el cuerpo pertenecía a Petronila Neira de 29 años. Las mujeres resultaron ser la prima y hermana de la víctima, Margarita Burboa y Carmen Neira respectivamente, quienes precisaron ante la policía que su familiar era oriunda de Coronel, soltera y costurera de calzado de profesión. Ella llevaba poco tiempo en Concepción, ciudad en la que esperaba encontrar una mejor vida y alejarse de la violencia que recibía por parte de su amante Arturo Retamal.

Acusados

El primer sospechoso fue Arturo Retamal de 30 años, quien se encontraba casado al momento de iniciar una tortuosa relación con Petronila. Durante el interrogatorio el hombre aseguró saber quien asesinó a la mujer. Según sus palabras el culpable había sido Pedro Carrillo, amigo suyo que habría asesinado a la víctima con el fin de librarlo de los problemas que tenía dentro del noviazgo.

Arturo Retamal, pareja y homicida de Petronila Neira.

La indagatoria arrojó que el verdadero homicida había sido Arturo Retamal en complicidad de su amigo Pedro Carrillo. La hipótesis fue confirmada luego que la policía siguiera a la esposa de Retamal, quien había escondido las ropas ensangrentadas y cortapluma utilizada en el crimen. Tras el mencionado descubrimiento ambos acusados reconocieron su autoría, siendo condenados al patíbulo, reveló el historiado y autor del libro “Petronila Neira, la historia detrás del mito“, Alejandro Mihovilovich.

Santa popular

Mihovilovich señaló que el asesinato de Petronila afectó de gran manera a la comunidad penquista dado que para esas fechas, celebración del centenario, se creía que este tipo de situaciones no se daban en las grandes ciudades. “La gente pensaba que este tipo de cosas ya no podían estar pasando en un país desarrollado y culto”, explicó el historiador.

La violencia del caso conmovió a muchos sectores, por lo que de a poco diferentes  personas se acercaron a la Laguna Redonda a prender velas en nombre de la fallecida. Con los años, las velas comenzaron a ser encendidas en el Cementerio General de Concepción, para hoy ser un lugar de culto y fe para los creyentes y penquistas que visitan la animita cubierta de mensajes de agradecimiento hacia Petronila, comentó el escritor.

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