Ciencia y Sociedad

Aprender jugando: herramientas lúdicas son potente motor para acercar la ciencia a grandes y chicos

Juegos de mesa y videojuegos basados en evidencia se destacan por su poder para desarrollar conocimientos y concientizar temas diversos en personas de todas las edades.

Por: Diario Concepción 30 de Octubre 2026
Fotografía: Créditos | Copas Coastal
Lo que debes saber

• Las experiencias lúdicas son herramientas efectivas para transmitir conocimientos y acercar contenidos complejos al público general de forma atractiva.

• Iniciativas como juegos de mesa y videojuegos sobre océanos y Antártica permiten aprender de forma entretenida y generar conciencia ambiental.

• El uso de dinámicas lúdicas fomenta la curiosidad, amplía el alcance de la ciencia y crea conexiones afectivas con la naturaleza.

Te invitamos a leer la nota completa más abajo para conocer los detalles.

Por Julieta Lara Yáñez

A través de preguntas, desafíos y dinámicas colaborativas, múltiples propuestas evidencian el poder de los juegos para la divulgación científica, educación y concientización sobre temas diversos en personas de todas las edades.

Las experiencias y lúdicas pueden convertirse en potentes herramientas para transmitir conocimientos y consolidar aprendizajes, al acercar de forma atractiva a conceptos y contenidos que pueden ser complejos o lejanos para el público general.

El poder de jugar

Incorporar elementos lúdicos permite generar espacios de aprendizaje por distintas motivaciones, desde interés por conocer y gusto por los desafíos hasta deseos de ganar, plantea Paúl Gómez, presidente del Grupo de Trabajo en Cultura Oceánica (GT-Cocean) del Comité Oceanográfico Nacional (CONA) y coordinador de Divulgación Científica del Centro de Investigación Oceanográfica en el Pacifico Sur-Oriental Copas Coastal que lidera la Universidad de Concepción (UdeC), donde han desarrollado distintas propuestas lúdicas para acercar el océano a públicos diversos y evidenciado el potencial educativo que tienen.

“Durante el juego se enfrentan a preguntas, toman decisiones, descubren información y establecen relaciones que les permiten aprender casi sin darse cuenta”, explica.

“Nos permite a veces aprender sin darnos cuenta que estamos aprendiendo, porque estamos jugando”, coincide sobre el poder de los juegos Bárbara Léniz, directora de Comunicaciones y Vinculación del Instituto Milenio de Oceanografía (IMO) que lidera la UdeC y que han desarrollado distintos recursos lúdicos.

En la misma línea, Dani Varela, cofundador de la editorial Within Play que ha desarrollado juegos inspirados en la naturaleza, añade que “los chicos juegan por pasarlo bien, no por aprender, pero aprenden de todas formas”.

Léniz aclara que el juego no necesariamente reemplaza a la explicación científica, pero puede funcionar para despertar la curiosidad y incentivar a profundizar contenidos.

Este potencial se vuelve especialmente significativo en temáticas, realidades y problemáticas que son complejas de explicar en palabras u observar directamente por las personas. Como sucede con dinámicas oceánicas y ecosistemas marinos que se acercan con el juego educativo y colaborativo “ChileMIO Navega” desarrollado por Copas Coastal, videojuegos sobre las fosas oceánicas y el océano profundo desarrollado por el IMO, y la Antártica con el juego “ILAN: Explorando la Vida Antártica” que desarrolló Within Play e invitó a participantes a conocer las especies que forman parte del Continente Blanco y desde hace años desarrolla un torneo para elegir un ganador para llevarlo hasta allá que recorre diversas ciudades, incluida Concepción.

En este sentido, Gómez también enfatiza el poder de este tipo de herramientas para generar una conexión afectiva con el océano y la naturaleza, y concientizar e incluso impulsar la acción y protección: aunque participantes no recuerden todos los nombres o datos aprendidos, la experiencia puede modificar la forma de observar y relacionarse con el mar y medioambiente y la disposición a cuidarlo.

Amplificar el alcance

Los juegos también se destacan como una valiosa oportunidad para innovar en la divulgación científica y amplificar el alcance hacia públicos diversos, releva Léniz.

Sobre ello releva que mientras los juegos de mesa favorecen la interacción presencial y el aprendizaje compartido al reunir a los participantes en torno a una experiencia común, los videojuegos pueden jugarse desde cualquier lugar, de forma individual o en línea y atraer a mayor cantidad de personas, sobre todo nuevas generaciones.

Experiencias significativas

Según la experiencia de ChileMIO Navega, Paúl Gómez releva que, para que los juegos cumplan su rol educativo, deben ser experiencias amenas y significativas. “Las reglas dejan de ser solamente instrucciones para jugar y se transforman en una forma de explicar conceptos científicos”, resalta.

Y Bárbara Léniz releva que es crucial usar datos novedosos, sorprendentes y sencillos, evitando que los contenidos se presenten como una acumulación información técnica difícil de procesar. También es ideal dejar preguntas abiertas que motiven a investigar y buscar respuestas por su cuenta, propiciando nuevos aprendizajes.

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