Ciencia y Sociedad

Conversatorio abordó el valor y los criterios de financiamiento de las Ciencias Sociales y Humanidades

La instancia reunió a investigadores de la Universidad de Concepción (UdeC) para abordar el lugar de estas disciplinas en la política científica, pautas de financiamiento, entre otros puntos.

Por: Montserrat Serra Cárdenas 29 de Septiembre 2026
Fotografía: Isidoro Valenzuela M.
Lo que debes saber

• Académicos de la UdeC debatieron el lugar de las Ciencias Sociales y Humanidades en el sistema científico y los criterios para definir prioridades de investigación.

• Pablo Fuentealba planteó que el Estado puede establecer áreas prioritarias, pero la evaluación científica de los proyectos debe permanecer en manos de la comunidad académica.

• Cecilia Bustos y Pamela Vaccari abordaron la relación entre investigación, políticas sociales y contextos históricos.

Te invitamos a leer la nota completa más abajo para conocer los detalles.

La discusión sobre el lugar que ocupan las Ciencias Sociales y las Humanidades en el sistema científico chileno fue el eje del conversatorio “¿Quién decide qué conocimiento importa?”, instancia que reunió a académicas y académicos de la Universidad de Concepción (UdeC) para abordar los desafíos que enfrenta la investigación en estas áreas.

El panel estuvo integrado por la académica del Departamento de Trabajo Social, Dra. Cecilia Bustos Ibarra; la académica del Departamento de Psicología, Dra. Pamela Vaccari Jiménez; y el académico y director del Departamento de Sociología, Dr. Pablo Fuentealba.

El encuentro se desarrolló en medio de la discusión sobre los criterios utilizados para definir las prioridades de indagación y distribuir los recursos destinados a la ciencia, poniendo en el centro la pregunta sobre quién debe determinar qué áreas y proyectos son considerados relevantes.

¿Quién decide qué conocimiento importa?

Para Pablo Fuentealba, uno de los principales puntos de discusión está precisamente en la definición de las áreas que deben ser priorizadas y en quién establece los criterios para asignar financiamiento.

El académico planteó que puede existir una definición estatal de determinadas áreas prioritarias, vinculada a objetivos de política pública, pero que la evaluación de los proyectos debe mantenerse en manos de la comunidad científica.

En esa línea, explicó que el Estado puede establecer determinados ámbitos de interés, pero que aquello no debería reemplazar la evaluación científica de las investigaciones.

“La comunidad científica es la que tiene que definir cuál es el estándar científico de los proyectos de investigación”, sostuvo.

El director del Departamento de Sociología también planteó que las propias Ciencias Sociales tienen una responsabilidad frente a los cuestionamientos sobre su trabajo científico.

A su juicio, las investigaciones deben mantener estándares de rigurosidad y diferenciar la producción científica de las posiciones personales o ideológicas de quienes investigan.

“Tenemos que entender que el trabajo científico tiene que contar con ciertos estándares. La mezcla entre posiciones valóricas o ideológicas en la investigación científica puede afectar la percepción sobre estas disciplinas”, afirmó.

Desde el Trabajo Social, Cecilia Bustos puso el foco en la trayectoria de una disciplina que, según explicó, históricamente ha estado vinculada a las personas, las luchas sociales y la defensa de derechos, pero que ha tenido una menor presencia en las discusiones sobre el sistema formal de ciencia e investigación.

“El Trabajo Social ha sido una disciplina históricamente invisibilizada. Sin embargo, es muy cercana a las personas, a la vinculación a las luchas sociales, la reivindicación por el ejercicio de los derechos, pero mucho más lejana de toda esta discusión académica”, planteó.

La académica también vinculó la discusión científica con las decisiones que afectan a las políticas sociales, particularmente frente a ajustes o reducciones de programas.

A su juicio, este tipo de decisiones debería considerar mecanismos de evaluación de los programas y no responder únicamente a criterios financieros o a las orientaciones de cada administración.

De esta manera, sostuvo que el debate sobre el conocimiento no se limita al financiamiento de proyectos de investigación, sino que también tiene consecuencias sobre la forma en que se evalúan y diseñan políticas destinadas a abordar problemas sociales.

Pamela Vaccari abordó la discusión desde la psicología social crítica y relevó el papel que tienen las ciencias sociales en la formulación de las propias preguntas que orientan la investigación.

Vaccari sostuvo que definir qué problemas son prioritarios requiere comprender los contextos históricos, políticos y sociales en los que se desarrolla la ciencia.

En ese sentido, también destacó el aporte de la filosofía y del pensamiento crítico para analizar las decisiones que se toman sobre el conocimiento.

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