Del tejido donado a la reconstrucción ósea: nuevo avance y más alternativas en Hospital Las Higueras

18 de Septiembre 2026 | Publicado por: Natalia Quiero
Fotografía: Hospital Las Higueras

El primer injerto de hueso liofilizado para una cirugía maxilofacial, obtenido del propio Banco, amplía usos del biorecurso y oportunidades a pacientes.

Un hito para la cirugía maxilofacial y el Sistema de Procuramiento Óseo y el Banco de Huesos del Hospital Las Higueras de Talcahuano, que funciona desde 2018 y transformó en el primer hospital público y privado de Biobío en ponerlo en marcha, ha implicado la primera utilización de injertos de hueso liofilizado para la regeneración y reconstrucción ósea.

El avance se materializó recientemente con una intervención y suma una nueva técnica a las disponibles en el recinto en beneficio de sus usuarios. En particular, el primer beneficiado fue un paciente menor de edad que sufrió un traumatismo que provocó una fractura dental y luego un absceso en la zona del mentón, quien se recupera satisfactoriamente.

El procedimiento consideró una endodoncia de la pieza dental afectada y la reconstrucción del defecto óseo mediante un injerto de hueso liofilizado proveniente del Banco de Huesos.


Procedimiento: hito y ventajas

El hueso liofilizado es un biomaterial ampliamente utilizado en cirugía maxilofacial para la reconstrucción ósea, preservación alveolar y regeneración de defectos óseos, explicó el doctor Marcelo Núñez, cirujano maxilofacial de Hospital Las Higueras que realizó el primer procedimiento.


Tiene diferentes ventajas y beneficios como recurso, entre los que destacó reducción del tiempo operatorio, fácil manipulación, y adecuada integración en defectos óseos pequeños y medianos. Además, su uso perite evitar una segunda cirugía para extraer tejido óseo desde alguna zona del propio cuerpo, que conlleva otro proceso de recuperación y siempre pueden ocurrir complicaciones

“Tradicionalmente, este tipo de reconstrucciones podía realizarse mediante un injerto autólogo, es decir, extrayendo hueso del propio paciente, lo que implica una intervención adicional”, expuso el especialista.


En esa línea, también resaltó que utilizar un biomaterial proveniente del Banco de Huesos del propio establecimiento y no de otro facilita la obtención, manipulación y acortar tiempos operatorios en ciertos procesos.

En este sentido, el doctor Núñez manifestó que el primer procedimiento y uso del biorecurso representa tanto una ampliación de las alternativas terapéuticas-quirúrgicas disponibles para favorecer a nuevas especialidades y pacientes, como una nueva etapa en la trayectoria del Sistema de Procuramiento Óseo y Banco de Huesos del Hospital Las Higueras.


“Inicialmente, los injertos obtenidos a través de este sistema fueron utilizados principalmente por el equipo de Traumatología en cirugías complejas de cadera, columna y rodilla. Ahora, con su incorporación a la cirugía maxilofacial, el recurso amplía su campo de utilización y permite resolver también defectos óseos asociados a este tipo de patologías”, sostuvo.

Hueso liofilizado


La liofilización es un método que permite retirar el agua de un tejido, manteniendo gran parte de su estructura.

“El hueso liofilizado se obtiene a partir de un tejido óseo donado. El hueso es evaluado, procesado y finalmente se somete a la liofilización, que combina el proceso de congelamiento y secado para la eliminación de agua y humedad en los tejidos”, explicó Valeska Macaya, enfermera coordinadora de la Unidad de Procuramiento del Hospital Las Higueras.


Y entre sus principales usos está el injerto para reparar o reconstruir una zona con pérdida de tejido óseo, en procedimientos tanto del área maxilofacial y odontología, como también traumatología y ortopedia.

Donación: nuevas oportunidades y calidad de vida


El uso de hueso liofilizado para una cirugía maxilofacial obtenido desde el propio Sistema de Procuramiento y Banco de Huesos del Hospital Las Higueras es un ejemplo de cuánto significa e importa la donación de órganos y tejidos para resguardar la calidad de vida en múltiples casos, y por ende de la importancia de contar con la infraestructura y prestaciones a nivel local.

“Donar no es sólo salvar vidas a través de los órganos, los tejidos también entregan nuevas oportunidades y pueden devolver movilidad, reconstruir y mejorar la calidad de vida de muchos pacientes”, manifestó la enfermera Valeska Macaya, coordinadora de la Unidad de Procuramiento del Hospital Las Higueras.


Desde que el sistema entró en funcionamiento en noviembre de 2018 ha permitido disponer de injertos óseos para cirugías traumatológicas complejas, particularmente en procedimientos de cadera, columna y rodilla, y ahora también para cirugía maxilofacial.

La profesional relató que el programa de procuramiento e implante óseo del Hospital nació con donación de cabezas femorales provenientes de pacientes sometidos a artroplastia de cadera que antes se desechaban, marcando un gran y vital cambio.


“Lo que antes era considerado un desecho biológico comenzó a recuperarse y enviarse al Banco Nacional de Tejidos para su procesamiento y posterior utilización en nuestros pacientes”, afirmó.

Desde entonces se han procurado 43 cabezas femorales y se han realizado 267 implantes de tejido óseo tanto fresco congelado como liofilizado, que han beneficiado a 46 pacientes, algunos de los cuales han requerido más de un implante. Esto ha permitido resolver cirugías, disminuir la necesidad de adquirir sustitutos óseos y optimizar recursos del establecimiento público.


“Detrás de cada implante hay una persona que pudo recuperar una función, mejorar su calidad de vida o avanzar en su tratamiento gracias a un tejido que, en otro contexto, se habría perdido”, aseguró. Por ello destacó al programa como “un ejemplo concreto de cómo la donación puede transformarse en una oportunidad terapéutica y en un beneficio para nuestro sistema de salud”.

Esta trayectoria e impactos impulsan hacia nuevos objetivos y avances para el futuro próximo.


En particular, afirmó que “como unidad, nos proyectamos hacia la incorporación de membrana amniótica, innovador apósito biológico que nos permitirá ampliar nuestra cartera de servicios y ofrecer nuevas alternativas para la recuperación de nuestros pacientes”.

Favorecer la reepitelización y efectos analgésicos, antiinflamatorios y antimicrobianos que han sido descritos destacan al recurso como una herramienta con gran potencial para la medicina regenerativa, aseguró. Y su aplicación puede beneficiar a distintas áreas entre las que mencionó oftalmología, odontología, cirugía pediátrica, reparación de fisura palatina y grandes quemados.


La meta es comenzar su implementación entre 2026 y 2027.

Funcionamiento del Banco de Huesos


En el Banco de Huesos el tejido óseo es almacenado de forma transitoria, y bajo estrictas condiciones de seguridad y congelación.

Para su funcionamiento óptimo, como primera etapa se realizan a los tejidos donados una serie de exámenes para verificar que cumplen todos los criterios para su uso seguro. Luego, se envía al Banco Nacional de Tejidos en Santiago para su procesamiento como sustituto óseo. Y tras este proceso se devuelve al Hospital Las Higueras para ser utilizado en pacientes que lo requieran.