Del festejo a urgencias: excesos de comida y alcohol aumentan riesgos a la salud en las Fiestas Patrias

17 de Septiembre 2026 | Publicado por: Natalia Quiero
Fotografía: Créditos | Municipalidad de Hualqui

Fondas, asados, comidas y bebidas tradicionales, reunión y celebración con la familia, amigos o comunidades de la que se es parte, son postales de las Fiestas Patrias.

También son varios días con cambios en los horarios y patrones de alimentación, aumentando el consumo de comidas densas y alcohol, y la exposición a una serie de situaciones asociadas a riesgos variados que podrían transformar el festejo en un malestar y hasta en una consulta de urgencia de distinta gravedad, desde cuadros digestivos hasta accidentes viales con consecuencias letales.

Ante ello el llamado siempre es al cuidado y prevención. No se trata de hacer caso a una extensa lista de prohibiciones, comer con culpas preparaciones típicas y no disfrutar de la festividad, sino de tomar simples y a la vez vitales precauciones.


Festejos típicos, consultas típicas

Cada año, durante las Fiestas Patrias y sobre todo los días posteriores, en recintos de atención en salud ven un alza en consultas médicas y emergencias por una serie de causas.


El doctor Cristian Contreras, jefe subrogante de la Unidad de Emergencia del Hospital Clínico Regional Dr. Guillermo Grant Benavente (HGGB), expone “en estas fechas hay un aumento de pacientes con patologías gastrointestinales, hemorragias digestivas altas, pancreatitis, politraumatizados y traumatismos encefalocraneanos. Estos casos se suman al resto de motivos de consulta rutinarios que recibimos durante todo el año”.

Los cuadros que afectan al aparato digestivo, desde los leves hasta las patologías más graves, se deben normalmente a transgresiones alimentarias, ingesta excesiva de carnes y alimentos altos en grasa, frituras y/o alcohol, e intoxicaciones por consumo de productos en mal estado.


Mientras, el incremento de accidentes y consultas traumatológicas se vincula primordialmente a la ingesta excesiva de bebidas alcohólicas que suele haber en el contexto de festejos en la población chilena. La razón es que el alcohol, además de efectos irritantes del tubo digestivo y provocar deshidratación, es una sustancia con efectos a nivel cerebro que alteran y merman funciones cognitivas, emocionales, conductuales y percepción de riesgos.

Entre los casos comunes, y muchas veces trágicos por sus consecuencias críticas y hasta letales, las urgencias principales se explican por siniestros de tránsito por conducción de vehículos o transitar en estado etílico, caídas, riñas y heridas cortopunzantes.


Además, se dan muchas quemaduras por el contacto con parrillas y fuego.

¿Manejo en casa o urgencia?


Reconocer la gravedad de los casos es clave para hacer buen uso de la red asistencial y no saturar los servicios de urgencia.

La doctora Paola Olate, directora subrogante del HGGB, enfatiza que “hay condiciones que necesitan atención inmediata de urgencia y centros de alta complejidad como el HGGB son el lugar al que se debe ir, y hay otras para atención primaria como algún Cesfam o SAR que también tienen atenciones de resolución rápida”. Otras situaciones se pueden manejar en casa.


Gran parte de los cuadros gastrointestinales se manifiestan con dolor abdominal, vómitos y diarrea autolimitados. Los síntomas pueden conducir a la deshidratación, pero si la persona puede seguir hidratándose se puede manejar en casa, siempre observando la evolución, explica la doctora Aliosha Sáez, jefa de Urgencias en Clínica Biobío.

Contusiones y lesiones leves también podrían resolverse en casa.


Y recomienda siempre atender cuadros en infantes, embarazadas, personas mayores o pacientes con alguna patología, ya que son población de riesgo a la deshidratación y complicaciones.

También se debe consultar ante quemaduras, golpes en la cabeza, descompensación de enfermedades de base, compromiso de consciencia, traumatismos y heridas masivas.


Para ayudar a la hora de acudir a urgencias, el Servicio de Salud Concepción lanzó esta semana “Urgenciapp”, aplicación que permite ver en tiempo real cómo están las atenciones en distintos dispositivos de la red.

Fármacos: automedicación, interacciones y riesgos


Para prevenir o combatir efectos negativos y malestares asociadas a los excesos en las comidas y el alcohol, son muchas las personas que tienen la costumbre de recurrir al uso de medicamentos como antiácidos, analgésicos y antiflatulentos, muchos de los cuales son de venta directa sin receta médica y de fácil acceso, por ende muy utilizados de forma automedicada.

Y lo cierto es que esta acción nunca es recomendable y siempre puede traer inconvenientes que son de distinta índole, incluso si es que alivian el malestar momentáneamente.


Arnoldo Miranda, jefe de Carrera de Química y Farmacia de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (Ucsc), explica que todo medicamento tiene componentes y principios activos que se asocian a su actividad biológica sobre distintos órganos y mecanismos que permite tratar síntomas y enfermedades, pero también puede haber efectos secundarios e indeseados.

En este sentido, menciona que entre las consecuencias más comunes de la automedicación están las potenciales interacciones con otros medicamentos y sustancias, y también el riesgo de agravar condiciones de salud de base o enfermedades que las personas presentan.


Es por esta razón que el uso de cualquier fármaco debe indicarse por un profesional de la salud tras una adecuada evaluación a la persona, considerando sus condiciones particulares como edad o etapa vital, estado de salud general y padecimiento de alguna afección, tratamientos de base y síntomas.

Centrándose en los antiácidos, el académico aclara que hay distintos fármacos y principios activos con acción antiácida, por ejemplo sales como carbonato de calcio, hidróxido magnesio, hidróxido de aluminio, bicarbonato de sodio o asociaciones entre ellas. Y estos tienen diversos mecanismos que conducen a un efecto neutralizante para moderar la acidez, pero a la vez podrían generar interacciones desfavorables con otros fármacos que podrían estarse usando en tratamientos, como ver reducida su absorción intestinal.


Tampoco es un caso inocuo el consumo excesivo de alcohol, la acidez y la resaca, y no es aconsejable la automedicación con sales antiácidas ni con analgésicos para aliviar el dolor de cabeza.

“El alcohol de por sí es un irritante del estómago pudiendo gatillar una mayor acidez. Por su parte, fármacos como la aspirina y el ibuprofeno pueden irritar la mucosa estomacal y potencialmente aumentar la probabilidad de presentar un sangrado gastrointestinal al consumirlo junto con alcohol”, advierte Arnoldo Miranda.


Y otros analgésicos tienen sus propias actividades biológicas, interacciones y contraindicaciones.

Además, el propio alcohol es una sustancia con diversos efectos orgánicos, no sólo en el cerebro, donde se incluyen efectos sobre parámetros como la presión arterial y los niveles de glucosa, además de la interacción con medicamentos.


Por ello, quienes siguen algún tipo de tratamiento, agudo o crónico, deben consultar a su médico sobre los riesgos y precauciones necesarias antes de consumir bebidas alcohólicas y de otros fármacos. Y bajo ninguna circunstancia se pueden suspender por propia decisión alguna terapia farmacológica, sobre todo en patologías crónicas como hipertensión y diabetes, ya que ello puede llevar a descompensaciones y complicaciones incluso de riesgo vital.

Autocuidado y prevención


Para disfrutar de principio a fin los festejos de las Fiestas Patrias, previniendo riesgos para la propia integridad o la de otros que permitan evitar malestares y una visita a servicios de urgencia durante estos días, hay una serie de acciones a seguir, donde el autocuidado y la prudencia son los conceptos clave en todo orden de situaciones.

La primera que enfatizan los doctores Paola Olate, Cristian Contreras y Aliosha Díaz, y también desde la Sociedad Chilena de Medicina Familiar (Sochimef) es la importancia de consumir tanto alcohol como carnes y alimentos altos en grasas y calorías con moderación.


Especialistas en nutrición y salud afirman que planificar las comidas, tratar de mantener la rutina y horarios normales, y comer lento para atender las señales de hambre y saciedad son prácticas beneficiosas, tanto para estos días como parte de los hábitos.

También llaman a cuidar la seguridad e inocuidad alimentaria en el hogar y sitios públicos, sobre todo con aquellos alimentos perecibles y sensibles a la descomposición como son las carnes, huevo y salsas, entre otros.


Entre las medidas básicas para este aspecto están mantener la cadena de frío, evitar la contaminación cruzada entre alimentos crudos y cocidos al manipularlos y almacenarlos en recipientes y con utensilios distintos y limpios, lavarse las manos antes de manipular o consumir alimentos, asegurar la cocción completa de alimentos y sobre todo de origen animal, evitar exponer alimentos por mucho tiempo a temperatura ambiente e intemperie, consumir alimentos sólo en lugares autorizados, y nunca comer productos de aspecto u aroma anormal.

Además, para evitar accidentes y cuidar la vida e integridad personal y de otros, si se bebe alcohol nunca se debe conducir, como también se debe caminar con cuidado tras consumir este tipo de bebidas.


En este sentido, si se sale en grupo son acciones recomendables el designar previamente a un conductor que no consuma alcohol, o bien utilizar el transporte público o aplicaciones.

Y para evitar lesiones como quemaduras se debe mantener a niños y niñas lejos de la parrilla, y tener cuidado al manipular el carbón y fuego.