De alergias a infecciones pulmonares: humedad y mohos domésticos son más que una incomodidad

10 de Agosto 2026 | Publicado por: Natalia Quiero
Fotografía: Cedida

En ciudades como Concepción la humedad favorece la aparición de mohos que pueden causar alergias, asma e infecciones, especialmente en grupos de riesgo.

Manchas en colores que van del negro al verde y amarillo en sitios como paredes, techos o marcos de ventana pueden ser comunes dentro de inmuebles de ciudades con las características ambientales de Concepción. Más en la temporada invernal que se asocia a frío y lluvia que obliga a usar estufas para calefaccionar y secar ropa, o provocar filtraciones de agua.

Son mohos, tipos de hongos que proliferan en la humedad y, además de poder significar un problema estético e incomodidad, exponerse a estos puede causar molestias y efectos en la salud que podrían ser complejos para ciertos grupos.

Por ello se deben prevenir o controlar donde se habita o pasan varias horas al día como oficinas o establecimientos educacionales, o eliminarlos si aparecen. Y, ante el actual escenario meteorológico a nivel local que genera condiciones más propicias para la humedad, se hace crucial extremar las precauciones para evitar la exposición y consecuencias de inhalar sus esporas.


Impacto a la salud

Distintos mohos pueden haber en los hogares, pero los más comunes son los géneros Aspergillus y Penicillium, ambos ubicuos o de presencia extendida en la naturaleza y el mundo.


Si bien en una persona sana exponerse a estos hongos no debería generar mayor repercusión, hay varios casos en que afecta con efectos de diversa complejidad, releva el doctor Miguel Aguayo, broncopulmonar, académico de la Facultad de Medicina de la Universidad de Concepción (UdeC) y especialista en el Hospital Clínico Regional Guillermo Grant Benavente (HGGB).

Al respecto, aclara que frente a la exposición estos agentes hay quienes generan hipersensibilidad o alergias, y se pueden presentar reacciones como congestión nasal, malestar ocular, conjuntivitis, molestia de garganta y tos, e incluso podría desarrollarse un asma bronquial.


Aunque hay población que es más vulnerable e inhalar estos mohos implica riesgo de infecciones y complicaciones, por lo que con mayor énfasis deben evitar estar en ambientes contaminados.

En este grupo menciona a personas que padecen alguna patología respiratoria crónica como asma o enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), con diabetes descompensadas y con alguna inmunosupresión, como pacientes en tratamiento de quimioterapia o con fármacos inmunosupresores que se usan para distintas afecciones.


En las poblaciones de riesgo las esporas del hongo se pueden ir al pulmón y generar complicaciones”, advierte el doctor Aguayo. Y además se exacerban los síntomas propios de las patologías de base.

Sospechar y consultar


Si bien es común la presencia y exposición a estos mohos, en el ámbito del diagnóstico es difícil identificarlos como causa de alguna condición sólo con los síntomas, ya que no existe un cuadro clínico característico de un hongo en particular, y las manifestaciones pueden ser las mismas de la patología de base o compartidas con otras afecciones.

Frente a ello “hay que consultar en médico cuando se presenta mucha sintomatología y si se vuelve constante o crónica la presencia de rinitis, sinusitis o tos”, enfatiza la doctora Sofía Andrade, jefa del Policlínico Broncopulmonar del HGGB. Y en personas con patologías de base siempre se debe buscar atención cuando se exacerban los síntomas y/o hay descompensaciones.


La médica broncopulmonar releva que como especialistas deben hacer evaluaciones con búsquedas activas que indaguen si la persona habita o pasa mucho tiempo en lugares húmedos, o se deben realizar test de alergia. De este modo se dirigen las acciones relacionadas con controlar la presencia de humedad y hongos para evitar la exposición y sus efectos negativos.

Y frente a casos más complejos de infecciones pulmonares se realizan otro tipo de exámenes y tratamientos.


Mejor es prevenir

Ante las distintas molestias y problemas a la salud que puede provocar la presencia de mohos dentro de espacios como los hogares, los especialistas enfatizan que siempre lo mejor es prevenir.


Los hongos en general requieren de humedad alta, por lo que si no se quieren hongos en las casas hay que evitar la humedad y la principal medida es ventilar”, sostiene el doctor Carlos Zamora, biólogo especialista en sistemática y biodiversidad, académico de la Facultad de Ciencias de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (Ucsc).

Al permitir el intercambio de aire, la ventilación es una medida básica y la más efectiva para mantener los ambientes, techos, paredes y superficies secos, y debe ser constante, en toda temporada y sobre todo cuando se usan estufas. “Es súper común que en Concepción tengamos humedad de 80% en invierno y de 60% en verano. Lo que más conviene es mantener ventilado constantemente para evitar problemas”, sostiene.


También es básico secar paredes o techos si se detecta que está mojado, usar una fuente de calefacción adecuada y evitar secar ropa dentro de los hogares.

Otras recomendaciones  preventivas son impermeabilizar los inmuebles, emplear pinturas antihongos, y estar desinfectando de forma preventiva.


Además, hay que limpiar apenas se detectan los hongos.

Para hacer la limpieza se deben usar elementos de protección personal como mascarillas, para evitar inhalar esporas. Esta acción nunca debe estar a cargo de personas que son parte de la población de riesgo, como los pacientes inmunosuprimidos, porque aumenta sustancialmente la posibilidad de exposición e infección.



Rol ecosistémico

Los hongos están en los ambientes, son parte de la naturaleza y esenciales desde el punto de vista ecológico. Si bien pueden causar problemas y afecciones a las personas, el doctor Zamora destaca que “los hongos no son malos, sino que son súper importantes en los ecosistemas”.


Es por ello que son las personas las que deben tener los cuidados necesarios para evitar una exposición potencialmente dañina a estos organismos.

El reino fungi cumple roles elementales para mantener dinámicas ecosistémicas y la vida en el planeta, como degradar y reciclar materia orgánica que vuelve a la tierra y al ciclo natural.  También tienen aplicaciones farmacológicas vitales como la penicilina, antibiótico que cambió la medicina moderna. Y pueden ser comestibles como ciertas setas o materia prima como las levaduras para productos tan apetecidos como pan, cervezas y quesos.