Martin Thiel: “La basura es el problema más innecesario, porque es pura negligencia”
02 de Agosto 2026 | Publicado por: Natalia Quiero
La basura marina es la principal preocupación del científico alemán con tres décadas de carrera en Chile, quien recibió el Premio Honor in Scientia Marin 2026.
“Estudié biología marina porque me fascina la vida y no para estudiar la basura, pero llegué a este tema por casualidad y lamentablemente sigo porque no se ha resuelto y es importante. Y mi temor es que no va a terminar en los próximos 5 años, así que sospecho que voy a estudiarla hasta el final de mis días, porque sigue habiendo mucho que hacer”.
Con convicción, el oceanógrafo alemán Martin Thiel sigue su quehacer hace casi tres décadas en Chile, donde llegó a trabajar en 1998 como académico de la Universidad Católica del Norte (UCN) en Coquimbo y ha impulsado iniciativas pioneras para estudiar la contaminación marina, que genera severos daños a la biodiversidad.
Como el programa de ciencia ciudadana “Científicos de la Basura”, que desde 2008 convoca a cientos de escolares con sus profesores de todo el país, más recientemente de México al sur, para recorrer playas y levantar datos de impacto para la ciencia y sociedad.
Estos aportes, de la mano con la formación de investigadores que trabajan en distintos lugares y colaboran, también en Biobío, se distinguieron con el Premio Honor in Scientia Marina 2026, máximo reconocimiento de la Sociedad Chilena de Ciencias del Mar que entregó en la inauguración del XLV Congreso de Ciencias del Mar que se realizó en la Universidad de Concepción del 27 al 30 de julio.
De hecho, lo recibió tras un emotivo discurso del académico de la casa de estudios penquista, vicepresidente de la Sociedad Chilena de Ciencias del Mar y su ex alumno Erasmo Macaya.
Y ha sido un máximo reconocimiento para Thiel, destacado a nivel internacional. “Este premio es muy importante y emotivo, porque me ha recordado y es un reconocimiento a toda la gente que ha contribuido con mi trabajo”, manifestó el también director ejecutivo de la red global MarineGEO que coordina el Smithsonian Institution de Estados Unidos, donde pasa una estadía hasta septiembre de este año.
Sin la colaboración, aseguró, no podría generar las investigaciones y evidencias que ha impulsado.
Por eso no dudó en tomar un avión y viajar al evento, más que por recibir el galardón y dar una charla magistral, para encontrarse con colegas, compartir con estudiantes, empaparse de las ideas que se desarrollan, e inspirar a generar conocimientos y soluciones frente a retos críticos.
Sobre ello relevó que “en Chile hay una comunidad científica muy viva, con muchas ganas de hacer cosas y muchos desafíos. Y es muy importante hacer buena investigación, porque hay mucha presión como el cambio climático, extracción de recursos, destrucción de hábitats y la basura”.
Problema y solución de todos
Y Thiel advirtió que “la contaminación por basura es el problema más innecesario de todos, porque es pura negligencia”.
Pero, todas las personas generan, siendo uno de los mayores problemas ambientales actuales, especialmente los plásticos de un uso o desechables. Por eso no basta una norma como solución y se requieren esfuerzos de toda la sociedad, como muestran años de evidencias.
“Con las investigaciones hemos podido confirmar que el problema está en todas partes y realmente queda mucho que hacer”, afirmó. “Todos somos parte del problema, mucho de lo que consumimos hoy hecho de plástico y las personas decidimos qué compramos y usamos y en algún momento vamos a votar autoridades. Y todos podemos tomar acción y hacer cambios”.
Por eso reconoció como lo más transformador el involucrar a la comunidad mediante espacios como ciencia ciudadana para concientizar y empoderar, sobre todo a escolares que son el futuro. No sólo permite vastos territorios, sino sobre todo asimilar el origen y la magnitud del problema.
“La basura en el medioambiente es algo que podemos ver todos con nuestros ojos, y lo grave es que no sorprende y se nos hace normal. Pero, no es normal y hacer a las personas partícipes de las investigaciones es clave para aprenderlo y pensar qué hacer para solucionar”.
“Científicos de la Basura”
Martin Thiel llegó a Chile a investigar distintos organismos y ecología marina, tras formarse entre Alemania y Estados Unidos. Y siguiendo su línea recorrió casi anualmente la costa de Arica a Chiloé, lo que condujo hacia su principal y más influyente foco, la basura en el mar.
“Todos los proyectos me dieron la posibilidad de ver muchos paisajes, muchas costas y playas. Y desde el primer viaje me di cuenta de que en la costa había mucha basura”, relató. No era tema en el país, para él sí. La alarma y punto de inflexión fue cuando buscando algas flotantes para investigar no halló más que basura.
En 2003 empezó el registro que generó la primera investigación sistemática de basura marina en Chile. Y se metió de lleno en el fenómeno, junto a estudiantes colaboradores, asimilando que una expedición de un equipo de investigadores no era suficiente para abarcar la envergadura del país y problema, iniciando el trabajo que llevó a conformar a “Científicos de la Basura”, para relevar el problema de la contaminación en la costa y el rol de la ciudadanía.
Sobre ello, Thiel expuso que “nos dimos cuenta que la basura venía de Chile y teníamos que educar a la sociedad para avanzar en la solución, y pensamos que la mejor forma era hacer a los escolares partícipes de las investigaciones”.
Para ello se establecieron contactos con investigadores de todo Chile para que apoyaran la convocatoria y el trabajo en terreno, lográndose en 2008 el primer muestreo nacional de basura en las playas, con la participación de 1.500 escolares acompañados por sus profesores. Y con el tiempo se amplió a otros países.
“Hoy se abarcan más de 12 mil kilómetros de costa entre México y Chile, casi un cuarto del camino alrededor del mundo. Este enorme set de datos lo logramos gracias a la participación de muchos voluntarios preocupados y que quieren aportar, y nos permite hacer un diagnóstico y pensar en las soluciones”, manifestó Thiel.
El muestreo se replica cada cuatro años, el último fue en 2024 y el próximo será en 2028.
Y, convencido del rol inigualable de la ciudadanía, invitó a la comunidad local a motivarse y revisar las plataformas de “Científicos de la Basura” para sumarse desde una playa de Biobío a contribuir al conocimiento y solución del grave problema.