Valeria Cortés se convirtió en la primera mujer en la historia de la humanidad en descender a las profundidades de la Fosa de Atacama, alcanzando los 7.680 metros. Paola Peña se convirtió en la segunda mujer chilena y la primera funcionaria pública del Estado en descender a la Fosa de Atacama, alcanzando los 7.592 metros.
En el marco del Día Internacional de las Mujeres y las Niñas en la Ciencia, la ministra de la Mujer recibió en La Moneda a la Dra. Valeria Cortés y a la geóloga Paola Peña, protagonistas de un hito histórico de la expedición científica JCATE 2026.
La actividad buscó visibilizar el hito alcanzado durante la primera etapa de la Expedición Conjunta China–Chile a la Fosa de Atacama (JCATE 2026), fruto de una alianza estratégica entre el Instituto Milenio de Oceanografía de la Universidad de Concepción y el Instituto de Ciencia e Ingeniería de Aguas Profundas (IDSSE) de la Academia China de Ciencias.
En este contexto, la ministra Antonia Orellana señaló que “este encuentro reconoce un hito científico de alcance mundial y visibiliza el liderazgo de mujeres que hoy están a la vanguardia de la ciencia de frontera. Como Estado, tenemos la responsabilidad de seguir generando condiciones para que más niñas y jóvenes puedan desarrollarse plenamente en las ciencias, con igualdad de oportunidades”.
Durante el recorrido por el Palacio de La Moneda, la delegación compartió una experiencia educativa que el Instituto Milenio de Oceanografía desarrolla con niños y niñas en talleres científicos. Las investigadoras obsequiaron a la ministra un pequeño vaso de plumavit que fue previamente sumergido en la Fosa de Atacama y que, producto de la extrema presión hidrostática del ambiente hadal —que es equivalente a 800 veces la presión atmosférica—, se contrajo hasta convertirse en una versión en miniatura. Este experimento permite ilustrar de manera concreta los efectos físicos de la presión en grandes profundidades y acercar la ciencia oceánica a las infancias.
El encuentro destacó la labor de la Dra. Valeria Cortés, geofísica del Instituto Milenio de Oceanografía en la Pontificia Universidad Católica de Chile, quien el 23 de enero se convirtió en la primera mujer en la historia en descender físicamente a la Fosa de Atacama, alcanzando los 7.680 metros de profundidad. Su trabajo contribuye a conectar la sismología de la fosa con el estudio del riesgo de megaterremotos en Chile.
“La ciencia nos pertenece a todas y todos. Ojalá nos empoderemos del conocimiento y de la experiencia de aprender. Si eso además les da la inquietud de dedicarse a la ciencia, quiero que sepan que actualmente somos muchas mujeres trabajando en esto y que las recibiremos con los brazos abiertos”, destacó Valeria Cortés.
Por su parte, Paola Peña, geóloga del SERNAGEOMIN, alcanzó el 1 de febrero los 7.592 metros de profundidad. Es la segunda mujer chilena en descender a la fosa y la primera funcionaria pública del Estado en realizar una inmersión científica de esta magnitud, enfocándose en el estudio de la sedimentación y erosión del fondo marino.
“Para la ciencia hay que tener creatividad y curiosidad. Con esas dos herramientas se pueden hacer muchas cosas”, señaló Paola Peña, invitando a niños y niñas a acercarse al conocimiento científico.