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Frieder Haas, terapeuta ocupacional: “La inclusión requiere reducir el número de niños en el aula”

Por: Tania Merino | 05 de Agosto 2017
Fotografía: Gentileza Colegio Santa Bernardita

Un tratamiento adecuado de niños con déficit atencional y otros síndromes puede reducir los conflictos de aprendizaje y luna eventual agresividad en estos estudiantes.

Además de los cinco sentidos que conocemos (audición, visión, tacto, gusto y olfato) poseemos otros complementarios, como equilibrio, la propiocepción (a través de las articulaciones, músculos y tendones) y la percepción mediante la piel. Cuando hay alteraciones en la integración de uno o varios de estos sentidos, gatillada por un deficiente desarrollo del cerebelo, el resultado puede ser el déficit atencional.

A partir de esta premisa, la integración sensorial propone que los establecimientos educacionales incorporen nuevas prácticas para el tratamiento de problemas de la atención. Así lo expone el terapeuta ocupacional alemán avecindado en Chile, Frieder Haas, invitado recientemente por el colegio Santa Bernardita, para abordar la inclusión de niños con problemas de atención, con dificultades de aprendizajes, déficit atencional, Asperger y algunos otros síndromes específicos que pueden dificultar el proceso de aprendizaje.

El experto alemán detalla que en los casos en que el desarrollo del cerebelo es lento, como ocurre en la mayoría de los casos de niños con trastornos de déficit atencional, se requiere de un trabajo conjunto entre el establecimiento educacional y el hogar. “El cerebelo para que trabaje requiere de una buen a información del sistema del equilibrio, del sistema de articulación de los tendones y el movimiento y a través de la piel. Un ejemplo concreto es cuando la silla no se mueve, el niño se mueve, entregamos una pelota de pilates que tiene un soporte abajo que se mueve solamente hacia abajo y arriba. Sólo con eso, en niños que tienen la etiqueta de déficit atencional o síndrome de asperger, tienen mejor control de la postura , menos problema de comportamiento y mejor disposición en cuanto a la atención”, ejemplificó.

Además explicó que, en el caso de Chile, hoy día comienza a hablarse con fuerza de inclusión, sin embargo, se requiere dar pasos importantes en ese sentido. “Si hablamos de inclusión se requiere reducir la cantidad de niños en el aula, hasta un máximo de 27. Claramente, al mismo tiempo, tenemos que apoyar a estos niños con necesidades especiales en forma individual con una sala de integración sensorial donde trabaje un terapeuta ocupacional que lo apoye”.

Estro, agrega, puede impactar en la necesidad de medicación, pues en la mayoría de los casos tratados por él, en el tercer mes han comenzado una reducción importante en la cantidad de fármacos y, por lo tanto, una mejor calidad de vida y de aprendizaje.

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