Los incendios forestales representan una emergencia con diversidad de riesgos para la salud, en los lugares afectados por el fuego y más allá.
Salud mental, remedios, atención de heridos, incluso baños químicos, son solo algunas de las necesidades que deben cubrirse en catástrofes como la que afecta a la Región.
Dolor, incertidumbre y resiliencia marcan relatos tras el incendio.
El calor es de los principales factores que descompone los alimentos y acelera que crezcan patógenos que causan cuadros que pueden ser graves.