Presupuesto 2027: congresistas del Biobío llaman a no contener la inversión ante el alto desempleo

21 de Septiembre 2026 | Publicado por: Hugo Ramos Lagos
Fotografía: Gobierno de Chile

Frente a un estrecho margen fiscal, senadores y diputados locales plantean priorizar la ejecución de corredores, hospitales y viviendas en la discusión del erario para el próximo año.

La discusión del Presupuesto 2027 comienza a tomar forma en el Congreso con una preocupación particular desde el Biobío. La región registró una tasa de desocupación de 10,6 % durante el trimestre móvil mayo-julio, por sobre el 9,5 % nacional, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).

En ese escenario, parlamentarios de distintos sectores coinciden en poner el foco en la ejecución de proyectos capaces de movilizar recursos y generar puestos de trabajo.

Y es que el Ejecutivo ha planteado un crecimiento acotado del gasto para 2027, en un escenario marcado por el desempleo y por la necesidad de priorizar recursos entre distintas áreas. En ese diseño, Obras Públicas y Vivienda aparecen entre las carteras llamadas a cumplir un papel reactivador, debido a su capacidad de movilizar inversión y generación de plazas laborales.


A nivel nacional, además, el Gobierno anunció un plan de emergencia laboral que involucra a Hacienda, Trabajo, Obras Públicas, Vivienda y la Subsecretaría de Desarrollo Regional, con medidas de corto plazo vinculadas a subsidios y proyectos de inversión e infraestructura. La iniciativa se suma a la discusión presupuestaria que deberá desarrollarse durante las próximas semanas.

Infraestructura vial


Consultado por Diario Concepción, el senador por el Biobío, Enrique van Rysselberghe (UDI), afirma que esa orientación debería traducirse en proyectos de alto impacto para la región.

“Creo que para el presupuesto 2027 la Región del Biobío debiera priorizar proyectos de inversión de alto impacto en el empleo, ya sea proyectos directos del Estado, tanto del MOP como de vivienda, como inversión privada por medio de concesiones de grandes obras de interés regional”, sostuvo.


El congresista apuntó además a la construcción de viviendas y a las obras fiscales como sectores intensivos en mano de obra y con capacidad para activar cadenas productivas locales. Bajo esa lógica, planteó que ambos ámbitos debieran recibir una atención especial dentro de la distribución regional de recursos.

Uno de los puntos específicos que destacó fue la cartera de corredores de transporte público. A su juicio, “es evidente que los proyectos de los corredores de transporte público pueden comenzar a realizarse en el 2027 si el MOP así lo decide”


“Espero que el ministro se la juegue por dar esa señal de compromiso con la región en el presupuesto de su ministerio para el 2027”, agregó.

La necesidad de adelantar este tipo de iniciativas también fue planteada por el senador Gastón Saavedra (PS), quien vinculó directamente el presupuesto con la situación laboral que enfrenta la región.


“Este presupuesto debe ser el del trabajo, debe ser el que alienta la inversión, y con ello generación de empleos”, señaló.

En ese marco, mencionó la edificación de vías, viviendas, centros hospitalarios y establecimientos educacionales como áreas que debieran formar parte de la priorización. En materia de transporte, planteó que si determinados corredores no serán concesionados, el Estado debiera considerar su financiamiento dentro del presupuesto.


Saavedra apuntó específicamente la Autopista Concepción-Talcahuano y la Ruta 160. A su juicio, la posibilidad de adelantar esas iniciativas adquiere relevancia precisamente por la capacidad de generar empleos asociados a su ejecución.

La misma cartera aparece entre las prioridades señaladas por el diputado del Distrito 20 Roberto Arroyo (Ind./PDG), quien planteó que los corredores de transporte público del Gran Concepción debieran acelerarse durante 2027.


“En materia de infraestructura, debemos acelerar los corredores de transporte público del Gran Concepción, porque son proyectos que responden a una necesidad concreta de movilidad, mejoran la conectividad y tienen un impacto directo en empleo y actividad económica”, sostuvo.

Para Arroyo, la discusión no debería limitarse a la cantidad de recursos disponibles, sino también a la capacidad de ejecutar rápidamente aquellos proyectos que ya cuentan con condiciones para avanzar.


“Cada proyecto que tenga financiamiento, permisos y condiciones técnicas para avanzar debe ejecutarse con prioridad, porque una obra detenida significa empleos que no se crean y una economía regional que no se mueve”, afirmó.

Hospitales y vivienda


Como ya se había dicho, la cartera hospitalaria aparece como el otro gran eje compartido por los parlamentarios.

Saavedra llamó a considerar el reinicio de los proyectos hospitalarios de Coronel, Lota, Nacimiento y Santa Bárbara, además de iniciativas de salud primaria como el Cesfam de Hualqui y postas rurales.


Arroyo también situó la infraestructura sanitaria entre las prioridades. A su juicio, la cartera hospitalaria regional no puede quedar paralizada mientras exista una demanda pendiente de atención en salud.

En ese sentido, la diputada por el Distrito 21 Lilian Betancurt (PDG), coincidió en la necesidad de asegurar la continuidad de la Red de Hospitales del Biobío, mencionando también los proyectos de Nacimiento, Santa Bárbara, Lota y Coronel.


En su caso, agregó iniciativas específicas de la provincia de Biobío, como la Circunvalación Norte de Los Ángeles y el ingreso norte de Mulchén.

“Tenemos que defender con fuerza la inversión, especialmente aquellos proyectos que generan empleo y, al mismo tiempo, mejoran la calidad de vida de las personas”, planteó.


La vivienda constituye otro componente transversal de apoyo. Van Rysselberghe la ubica junto a las obras públicas entre las áreas que debieran concentrar esfuerzos, mientras Saavedra planteó avanzar en construcciones habitacionales pendientes y en iniciativas destinadas a reducir los campamentos.

El énfasis coincide con los guiños del ministro de Vivienda, Iván Poduje, quien ha dicho que su cartera podría contribuir con hasta 220 mil puestos de trabajo, aunque sostuvo que requiere mayores recursos para alcanzar ese objetivo.


El margen fiscal

Pero el punto de fondo será cuánto espacio existirá finalmente para financiar estas prioridades. El Centro de Estudios Públicos (CEP) advirtió que el Presupuesto 2027 se construye con un margen limitado para aumentar el gasto, en un contexto donde una proporción importante de los recursos ya está comprometida y la deuda pública también restringe el espacio disponible.


Aquello obliga a que la discusión regional no se limite a solicitar nuevos recursos, sino también a determinar qué iniciativas tendrán prioridad frente a otras.

Van Rysselberghe pidió evitar que la contención del gasto termine afectando beneficios sociales o inversión pública.


“Espero que esa política se mantenga en el presupuesto 2027, sin afectar beneficios sociales o inversión pública y permita aumentar los recursos para combatir temas urgentes como el desempleo, la inversión y la seguridad pública”, indicó.

Arroyo planteó una aproximación distinta respecto de la reasignación de recursos, aunque coincidió en proteger la inversión. A su juicio, deberían revisarse programas con baja ejecución, duplicidad de funciones o resultados insuficientemente demostrados para redirigir recursos.


“Focalizar no significa recortar por recortar. Significa preguntarnos si cada peso público está llegando donde más se necesita”, sostuvo.

La región frente al debate nacional


Las definiciones de los parlamentarios se producen además cuando el Biobío ya cuenta con una agenda regional orientada a enfrentar el deterioro del empleo. El Gobierno Regional (Gore) ha señalado que 65 % de su inversión está dirigida a proyectos intensivos en mano de obra y ha impulsado el plan “Juntos Reactivamos Biobío”.

A ello se suma la solicitud de recursos para subsidios al empleo y la continuidad de proyectos habitacionales y de infraestructura ejecutados a nivel regional.