Gran Maestro de la Gran Logia de Chile y la contingencia nacional: “Las separaciones políticas solo perjudican el desarrollo del país”

02 de Agosto 2026 | Publicado por: Anibal Torres Durán
Fotografía: Isidoro Valenzuela

Líder nacional de la Masonería, Juan Eduardo Urrutia, abordó los desafíos económicos en Chile, la discusión política actual y el debate sobre libertades individuales.

Una visita protocolar a la rectora de la Universidad de Concepción, Jacqueline Sepúlveda, realizó el Gran Maestro de la Gran Logia de Chile, Juan Eduardo Urrutia, en la Casa de Enrique Molina Garmendia.

El Gran Maestro, tras reunirse con la máxima autoridad universitaria, abordó con Diario Concepción diversos temas del acontecer nacional desde la perspectiva de la Masonería Nacional. Entre los tópicos desarrollados, Urrutia habló sobre el escenario de seguridad en el país, el debate político y la situación económica, además de temas valóricos.

El actual Gobierno ha puesto como meta la reactivación económica del país, ¿cómo analizan esa meta?, ¿qué aspectos les generan atención?


—La recuperación económica es fundamental. Tiene que recuperarse, y hay que hacer también ciertos sacrificios que afectan el bolsillo. Pero no hay que perder de vista que esas afecciones tienen que involucrar a toda una sociedad, no es solamente a aquellas personas de a pie que están en el día a día. ¿Cuál es el compromiso también de los grupos empresariales?, ¿cuál es el sacrificio de los grupos empresariales? Entonces, todo tiene que tener una globalidad, una integralidad. Porque de esa manera vamos avanzando.

Como una instancia que promueve el diálogo, ¿cómo ven que se desarrolla actualmente el debate político?


—Con cierta preocupación, porque, lamentablemente, el debate político en los tiempos actuales va a venir en línea con sus afinidades políticas: el político con la afinidad política de su partido, e irrumpen ciertos prejuicios hacia el pensamiento de los demás, irrumpen también ciertos fanatismos. Como ir en contraposición a lo que piensa el otro. Como derecha e izquierda, que a veces no tienen una mirada común de país. Estas separaciones, en realidad, lo único que hacen es perjudicar el desarrollo de un país e ir separando a las comunidades. Yo creo que ahí es donde la Masonería tiene que colocar su sello. (…) Tenemos que pensar en cómo nos desapegamos un poco de eso y tenemos como un norte el bien del país.

¿Qué otras materias son las que han estudiado como Masonería?


—Nuestra preocupación es que nuestra sociedad vaya progresando, que existan oportunidades también para todos los jóvenes, en sus accesos a las universidades, pero también en la educación pública, que es un gran desafío que se fortalezca. Vamos a formar comisiones al interior de la Masonería sobre cómo entregamos ideas al Presidente de la República para fortalecer la educación pública y la educación universitaria, porque de esa manera las sociedades se van proyectando.

Y un tema relevante también, que va quedando siempre un poco de lado, son los ambientes de seguridad que estamos viviendo. Estamos en una sociedad en la que casi da miedo salir a la calle.


¿Y cuál es la responsabilidad del mundo político?

—Es trascendental, porque el mundo político se preocupa muchas veces de solucionar sus problemas políticos sin pensar en el bienestar de una sociedad. Entonces, yo creo que ahí tenemos que ir de la mano.


En las últimas semanas se ha vuelto a debatir en el país sobre la Eutanasia y el Aborto, ¿cómo observan aquella discusión?

—Es muy positivo. La apertura de una sociedad tiene que ir de la mano también con la apertura del sentido humano de las personas. La eutanasia es algo que se tiene que discutir mucho, pero también es un valor decisional de cada una de las personas, de cómo cada uno defiende su impronta de vida, también su impronta de trascendencia. Yo creo que hay que estar dentro del razonamiento de cada una de las personas para ver cómo se siente en la vida. Yo creo que esas discusiones tienen que estar. Cuando hablamos del pensamiento crítico, cuando hablamos de un espíritu libre, cuando hablamos del razonamiento, tenemos que defender eso también: cuáles son las decisiones de la persona en un momento determinado.


La decisión del aborto también. Hay tres causales de aborto y eso tiene que defenderse. Entonces, cuando se empieza a conversar de algo tan irrelevante en los tiempos actuales como si hay o no que escuchar un corazón, yo creo que eso se aleja un poco del sentido de decisión de una mujer.

Y si nuestro país ya debatió sobre el aborto en las tres causales, eso tiene que respetarse.