Municipio de Talcahuano y Gobierno optimistas ante proyecto de reapertura de Huachipato
04 de Junio 2026 | Publicado por: Anibal Torres Durán
CAP S.A. confirmó que se encuentra negociando en forma no exclusiva con Aceros AZA S.A. La idea es combinar parte de los activos siderúrgicos de la tradicional usina del Biobío con las capacidades productivas de la firma interesada.
A casi dos años del cierre de la producción siderúrgica en Talcahuano, CAP S.A. confirmó que se encuentra negociando en forma no exclusiva con Aceros AZA S.A un acuerdo para combinar parte de los activos siderúrgicos de Compañía Siderúrgica Huachipato S.A. y las capacidades productivas de AZA.
De concretarse, la operación formaría parte del plan de desarrollo del proyecto de reconversión de Huachipato que viene en ejecución desde hace algunos años, donde retomar la operación de los activos siderúrgicos y la construcción de la acería eléctrica constituirían el proyecto central del distrito industrial.
El alcalde de Talcahuano, Eduardo Saavedra, señaló que “valoramos profundamente las señales que apuntan a la reactivación industrial de nuestra comuna y de la Región del Biobío”.
En la misma línea, Saavedra complementó que “nuestra expectativa es que las distintas iniciativas que se encuentran en análisis puedan ir concretándose en el tiempo, porque cada nueva inversión representa más empleo, más actividad económica y más oportunidades para cientos de familias de nuestra ciudad”.
Asimismo, el jefe comunal destacó el trabajo colaborativo que ha sostenido Grupo CAP y sus ejecutivos con el Municipio, a través de una serie de reuniones. “Desde el inicio de nuestra gestión hemos impulsado un modelo de acompañamiento y facilitación para la inversión, generando una ventanilla especial de atención que permita que los proyectos que Huachipato, CAP y sus socios estratégicos quieran desarrollar en Talcahuano encuentren en el municipio un aliado comprometido con el desarrollo y la generación de oportunidades”, cerró el alcalde.
Desde el gobierno mostraron cautela ante la negociación iniciada entre CAP y Aceros AZA. El delegado presidencial de Biobío, Julio Anativia, señaló que “es una inversión y un acuerdo entre privados que nosotros seguimos con atención por los alcances que puede involucrar para el desarrollo de nuestro país. Vamos a estar atentos a esta situación”.
Respecto a la importancia del funcionamiento de la usina, Anativia afirmó que “todas las inversiones que se generen, y en áreas tan importantes como lo fue la Siderúrgica Huachipato, son importantes para la Región y nosotros lo observamos con atención y con optimismo”.
Por su parte, el senador Gastón Saavedra (PS), también se refirió a la negociación entre los capitales nacionales para reactivar Huachipato y puntualizó que “la Región del Biobío es una zona industrial, y por eso recibimos de muy buena manera lo la noticia que Huachipato podría volver a producir acero”.
El parlamentario catalogó la iniciativa como “una esperanza, una expectativa, que creemos que puede ser”.
De acuerdo con Saavedra, de concretarse el acuerdo, la inversión podría permitir “nuevamente echar a andar las acerías, las laminadoras, pero, al mismo tiempo, ocupar los otros espacios en otro tipo de actividad productiva y de los servicios”. Al mismo tiempo aseguró que, de concretarse la idea, “vamos a volver a tener un gran polo industrial que va a generar empleo y va a permitir que Talcahuano vuelva a ponerse de pie en materia productiva y de empleo”.
Detalles
A través de un Hecho Esencial presentado a la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), CAP S.A. confirmó que se encuentra negociando en forma “no exclusiva” con Aceros AZA S.A. un acuerdo para combinar parte de los activos siderúrgicos de Compañía Siderúrgica Huachipato S.A. (CSH) y las capacidades productivas de AZA.
De acuerdo a lo señalado al CMF, CAP puntualizó que el acuerdo que se está negociando se materializaría a través de un proceso de reorganización societaria para separar ciertos activos de la Siderúrgica Huachipato, de manera que ésta retenga aproximadamente el 20% de la superficie del complejo industrial y ciertos activos siderúrgicos e industriales, para enajenar las acciones que CAP mantiene en CSH.
Esto, señala el documento, con el objetivo de llevar a cabo un proyecto de integración industrial y reconversión de los activos de Huachipato que actualmente están en estado de suspensión operacional y en desuso, generando eficiencias y sinergias a través de la mejora y puesta en operación de unidades productivas conforme a un plan de negocios previamente acordado, de manera de capturar un valor significativo dentro del distrito industrial de Huachipato.
El proceso de reconversión señalado contempla, además, el uso de los activos no comprendidos en el perímetro de la operación, para llevar adelante otras iniciativas del distrito industrial, y el desarrollo de los distritos de innovación, logístico portuario, e inmobiliario, en este último caso a partir de activos cuya propiedad se ha ido consolidando mayoritariamente en CAP.
De la misma forma, en el hecho esencial, CAP aseguró que “los contratos y sus respectivos valores e impactos financieros se encuentran en fase de negociación”.
No obstante, CAP indicó que todo lo anterior está sujeto a la verificación de determinadas condiciones, incluyendo la obtención de las autorizaciones y aprobaciones que correspondan por parte de la Fiscalía Nacional Económica y la realización de los actos societarios para la reorganización de Compañía Siderúrgica Huachipato y AZA que deben efectuarse previo al cierre de la operación.
La historia de la usina
Cabe destacar que la Compañía Siderúrgica Huachipato fue durante cerca de 74 años el principal motor industrial de Talcahuano y uno de los principales de la Región del Biobío.
Inaugurada en noviembre de 1950 en Talcahuano, la usina se consolidó como un símbolo del desarrollo productivo del país y de la identidad laboral de la zona, generando miles de empleos directos e indirectos a lo largo de más de siete décadas. Su cierre en 2024 marcó el fin de una etapa histórica para la industria nacional y para una comunidad que creció al alero de la producción de acero.