Autoridades en reflexión y más renuncias marcan devenir regional de la DC

12 de Diciembre 2022 | Publicado por: Ángel Rogel
Fotografía: Imagen Referencial | Archivo

Alcalde de Penco, Víctor Hugo Figueroa, reconoció no está cómodo al interior del partido, pero enfatizó que seguirá dando la pelea desde adentro. Un eventual trabajo de la Falange junto a la administración Boric, dijo, podría generar su dimisión al partido.

El Plebiscito de Salida, con el cual la ciudadanía decidió rechazar la propuesta constitucional emanada de la Convención elegida exclusivamente para ello, generó una serie de efectos en la ciudadanía, en la sociedad en general, y en la política en particular.

Y, a juzgar por quienes respondieron o fueron requeridos para esta nota, fue también la gota de derramó el vaso al interior de uno de los partidos políticos con más historia en nuestro país: la Democracia Cristiana (DC).

En los últimos días ha sido particular la situación de la colectividad en el Biobío, pues ha sido testigo de la renuncia de nombres emblemáticos como el de la diputada del Distrito 21, Joanna Pérez, o la actual consejera regional (core), Teresa Stark, una emblemática militante de la provincia de Biobío.

Pero no son lo únicos casos. Otro de los militantes con historia que decidió dar un paso al costado es Martín Zilic. El ex intendente del Biobío y otrora ministro de Educación durante la primera gestión de la presidenta, Michelle Bachelet, renunció a su militancia hace un par semanas en el más completo sigilo. De hecho, para algunos adherentes del partido era casi un secreto a voces, pues no lo habían podido corroborar.

En conversación con este medio, Zilic reconoció que no tenía pensado hacerla público, hasta que fue consultado para esta nota. El doctor, primera autoridad de la Región durante los seis años de gestión del presidente, Eduardo Frei Ruiz-Tagle, militó por casi 50 años en la Falange y reconoció que le daba “una pena grande” dejar el partido, porque sigue teniendo muy buenos amigos, los mismos que lo han llamado para preguntarle si siguen en él o se alejan. “Es un problema de conciencia personal”, comentó.

Pero, ¿por qué decidió dar un paso al costado? Explicó que cuando una directiva “no tiene noción del tiempo que vivimos ni de la historia que hemos transitado, creo que no hay nada más que hacer”.

Pero, claro, también asoman las consecuencias de haber apoyado una opción, como el Rechazo, que la actual administración partidaria no compartía, sostuvo.

“Hubo quienes proponían pasar al Tribunal Disciplinario al ex presidente Eduardo Frei por votar Rechazo. Solo un dato. En una entrevista, el presidente regional, Marcelo Yévenes, dijo: ‘me avergüenzan los camaradas que votan Rechazo’. Eso no puede ser”, comentó.

En opinión de Zilic, el partido al cual ingresó siendo un estudiante universitario “ya no es un instrumento para construir. Sacamos menos del 5% en las últimas votaciones, casi al margen de la ley, y eso pasa porque no estamos en los grandes temas de las reformas a la Salud o la Educación. Estamos solo en los temas de acceso al poder”.

El descontento partidario, no obstante, también tiene matices. El alcalde de Penco, Víctor Hugo Figueroa, reconoció que está en un proceso de reflexión, pues se encuentra en una situación muy complicada. “Muchos de los camaradas con quienes hacía política, ya se han ido”, sostuvo el jefe comunal.

Claro, a nivel nacional Figueroa hizo mención a personeros como Soledad Alvear, Gutemberg Martínez, Patricio Walker o el ex intendente de La Araucanía y actual diputado, Andrés Jouannet (hoy militante del partido en formación Amarillos por Chile).

A nivel regional la situación no es muy distinta. Ya no están Rodrigo Díaz, Nicolás Hauri o los mencionados Joanna Pérez y Martín Zilic.
Pero, claro no se trata solo un tema afectivo. También aludió al Plebiscito de Salida donde la directiva no consideró la opinión de la bases, sostuvo.

“Uno empieza a reflexionar respecto a las razones para quedarse y de pronto se da cuenta que está en una posición minoritaria, pero yo me voy a quedar a dar la pelea desde adentro, pensando en que podamos ser un oposición constructiva y retomemos nuestra posición de centro. La DC nunca ha sido un partido de izquierda”, enfatizó el jefe comunal.

Por lo anterior, dijo que una eventual participación de la colectividad en el gobierno del Presidente, Gabriel Boric, le haría cambiar de opinión y dar un paso al costado.

Claro, en esa dinámica han estado algunos alcaldes, militantes de la Falange y otros ex militantes, como ocurrió con Ivonne Rivas de Tomé y Javier Guíñez de San Pedro de la Paz, quienes concurrieron al reciente Conclave Oficialista invitados por la Delegación Presidencial.

El alcalde de Concepción, Álvaro Ortiz, en tanto, aunque reconoció que las renuncias son dolorosas, también lamentó que quienes lo han hecho, lo hicieron después de estar en un situación de poder que obtuvieron gracias a su militancia en el partido.

Ortiz se enfocó en la militancia manifestando que “el llamado es a realizar los cambios que haya que hacer desde adentro. Fuimos relevantes en la lucha contra dictadura y en el retorno a la democracia y seguimos siendo relevantes, porque tenemos militantes en los gremios, en las Juntas de Vecinos, en los clubes deportivos, etc. Tenemos que estar más unidos que nunca”.

Dijo que el partido ya ha pasado por momentos complejos y recordó durante la década de los ‘60, también hubo fuga de militantes a partidos como el Mapu y la Izquierda Cristiana. “Todos pensábamos que nos derrumbábamos y aquí estamos”, sostuvo.

Sobre las críticas a las actual dirección del partido, dijo que “también tuve momentos de diferencias, perdí muchas elecciones internas, pero jamás se pasó por cabeza renunciar”.

Sin dimitir pero alejado de la colectividad

Particular es el caso de algunos militantes, que siguen siendo parte del partido, pero alejados del mismo, como es el caso del ex director nacional de Vialidad y otrora consejero regional, Óscar Ferrel.

Clarificando que su alejamiento no tiene que ver con las circunstancias actuales, Ferrel dijo estar al tanto de lo que ocurre, y en ese sentido, comentó que la situación del partido solo mejorará “en la medida que reconozca sus orígenes, como partido nacional, popular y vanguardista. La DC nunca fue un partido de izquierda”.

“Me preocupa que para trabajar con la izquierda, uno deba renunciar a sus ideales. Yo rechazo eso (…) Además, los líderes de antaño que mantenían firme al partido hoy no están. Los actuales líderes deben generar los espacios para que sus militantes se desarrollen. Antes hubo diferencias, discusiones, pero eso no significaba quiebre”, comentó Ferrel.