Gobierno decreta emergencia climática: te lo explico en sencillito
19 de Octubre 2026 | Publicado por: Contenido Externo
Ana Araneda Gómez
Doctora en Ciencias Ambientales
Una emergencia climática significa que el Estado se adelanta a un fenómeno meteorológico que podría poner en riesgo a las personas. ¿Qué cambia con esta declaración? Se refuerza la coordinación entre instituciones, se preparan equipos y recursos, se vigilan los puntos críticos y pueden adoptarse medidas como suspender clases donde exista peligro. No significa que ya ocurrió una catástrofe ni que todo el país deba quedarse en casa.
Entre el 18 y el 23 de octubre, el Gobierno declaró inicialmente esta medida en siete regiones, desde Coquimbo hasta Biobío. El 19 de octubre informó su extensión hasta Los Lagos. La razón: pronósticos de lluvias intensas, tormentas eléctricas, granizos y fuertes vientos, capaces de provocar inundaciones, crecidas de cauces y deslizamientos de tierra.
La noticia puede sonar alarmante, pero hay algo positivo: esta vez se busca actuar antes del desastre. En lugar de esperar calles anegadas o familias evacuadas para mover recursos, se reconoce el riesgo y se prepara la respuesta. Eso es prevención, y vale la pena decirlo.
Ahora bien, declarar una emergencia no arregla por sí solo un colector tapado, una quebrada ocupada ni un barrio construido en zona inundable. Tampoco reemplaza los planes comunales, el mantenimiento de canales o la protección de humedales que ayudan a regular el agua. Las alertas sirven, pero necesitan obras, planificación y decisiones sostenidas.
En Biobío lo sabemos de sobra. Hemos vivido incendios, temporales e inundaciones. Y aunque una lluvia intensa puede alcanzar a cualquier barrio, sus consecuencias no son iguales para todos. Hay familias que pierden en una noche lo que les costó años conseguir. Por eso prevenir también es una cuestión de justicia.
Conviene hacer otra distinción: una emergencia preventiva por mal tiempo no es lo mismo que declarar una emergencia global por cambio climático. Sin embargo, ambas conversaciones se relacionan. La ciencia advierte que el calentamiento del planeta puede intensificar ciertos eventos extremos, aunque ningún temporal aislado se explica únicamente por esa causa.
La responsabilidad no es solo del Gobierno. También importa limpiar canaletas, no botar basura en los desagües, conocer las rutas de evacuación y atender las alertas oficiales. Pero sería injusto cargar todo sobre las familias cuando hay problemas que requieren inversión pública y buena gestión territorial.