Negocios en riesgo digital
05 de Noviembre 2026 | Publicado por: Diario Concepción
Tener presencia digital no garantiza vender más, así como ofrecer un buen producto ya no es suficiente para asegurar una venta. El comercio cambió y hoy competir implica entender que los consumidores tienen nuevas expectativas: comparan precios, buscan recomendaciones y esperan procesos de compra simples, rápidos y con distintas alternativas para pagar.
Las cifras reflejan parte de esta transformación. Según el Banco Central, la participación del comercio electrónico en las ventas minoristas de Chile pasó de un 6,2% en 2019 a un 12,3% en 2024. Pero el cambio va más allá del canal de venta. Hoy un negocio local compite con grandes plataformas y vendedores internacionales, mientras que herramientas como la inteligencia artificial y el análisis de datos están modificando la forma de fijar precios, administrar inventarios y relacionarse con los clientes. En este escenario, conocer al consumidor es tan importante como contar con una buena oferta.
Para los pequeños y medianos comercios, el desafío está en incorporar estas nuevas dinámicas sin perder su identidad ni realizar inversiones fuera de su alcance. Las redes sociales pueden ayudar a atraer clientes, pero si después no existe una forma sencilla de comprar y pagar, esa oportunidad puede perderse. Lo mismo ocurre con los medios de pago electrónicos: no son solamente una modernización operativa, sino una forma de eliminar barreras al momento de concretar una compra. Ofrecer distintas alternativas y agilizar las transacciones también influye en la competitividad de un negocio.
La tienda física tampoco ha perdido su lugar, pero hoy necesita complementarse con canales digitales que permitan mantener el contacto con los clientes antes, durante y después de la compra. Las personas esperan la misma facilidad tanto en una experiencia presencial como en una digital, y los negocios deben responder a esa realidad.
El negocio que entienda que vender hoy implica mucho más que ofrecer un producto tendrá mejores posibilidades de mantenerse competitivo. Adaptarse no significa seguir cada tendencia tecnológica, sino identificar qué herramientas permiten llegar a más clientes, facilitar sus compras y gestionar mejor las ventas. En un mercado con tantas alternativas, no basta con tener lo que las personas buscan; también hay que hacerles fácil elegir dónde y cómo comprarlo.
Nicole Revillot
Experta digital