Responsabilidad parental: acompañar antes de que sea tarde
22 de Octubre 2026 | Publicado por: Diario Concepción
El propósito no es castigar a las madres y los padres, sino entregarles herramientas para ejercer mejor su responsabilidad. Las sanciones se contemplan de manera excepcional, frente a incumplimientos graves y reiterados, resguardando siempre el interés superior del niño.
Robert Contreras Reyes
Seremi de Justicia y Derechos Humanos de la Región del Biobío
Cuando un niño, niña o adolescente comete una falta o un delito, es natural preguntarnos qué ocurrió y qué podemos hacer para evitar que vuelva a suceder. Pero también debemos mirar más atrás, porque muchas veces la mejor respuesta está en llegar a tiempo, acompañar a las familias y ofrecer apoyo antes de que las dificultades se transformen en problemas mayores.
En esa dirección, valoro la aprobación en particular del proyecto de ley sobre responsabilidad parental en la Comisión de Familia de la Cámara de Diputados, impulsado por el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos y despachado a la Sala. Es una señal positiva de que, más allá de las diferencias, existe espacio para avanzar en una tarea que nos compromete a todos: proteger a nuestros niños y adolescentes.
La iniciativa busca fortalecer el rol de las familias mediante un procedimiento preventivo ante los Tribunales de Familia, contemplando medidas de apoyo, orientación y acompañamiento cuando se presenten determinadas conductas infractoras. Entre ellas, se consideran programas de habilidades parentales y acciones para fortalecer los vínculos familiares.
Es importante decirlo con claridad: el propósito no es castigar a las madres y los padres, sino entregarles herramientas para ejercer mejor su responsabilidad. Las sanciones se contemplan de manera excepcional, frente a incumplimientos graves y reiterados, resguardando siempre el interés superior del niño.
En el Biobío conocemos las dificultades que enfrentan muchas familias. Hay padres y madres que deben compatibilizar largas jornadas laborales, traslados y responsabilidades económicas, mientras intentan estar presentes en la vida de sus hijos. Por eso, cualquier medida debe considerar la realidad de cada hogar y facilitar el acceso oportuno a redes de apoyo.
Como Ministerio, tenemos el desafío de fortalecer la coordinación entre los tribunales, los municipios, las comunidades educativas y los organismos especializados, para que la ayuda llegue efectivamente a quienes la necesitan.
Prevenir siempre será mejor que lamentar. Acompañar a una familia a tiempo puede cambiar la trayectoria de un niño y evitar que una situación de riesgo termine en un daño mayor.
Porque proteger a la infancia no es tarea exclusiva de los padres ni del Estado: es una responsabilidad compartida que debemos asumir con compromiso, cercanía y sentido de futuro.