Violeta en Concepción y la batalla de Chile
21 de Octubre 2026 | Publicado por: Diario Concepción
En 1957, durante el rectorado de don David Stitchkin, Violeta Parra fue invitada por la Universidad de Concepción a crear lo que sería un Museo de Arte Popular o Museo del Folclor.
Pablo Gaete Villegas
Magíster en Arte y Patrimonio UDEC
Director de Balmaceda Arte Joven Biobío
En el año 2015 se estableció por ley el 4 de octubre como el Día de la Música Chilena en homenaje al nacimiento de Violeta Parra. Antiguamente y de manera más universal se celebraba a los músicos el 22 de noviembre Día de Santa Cecilia considerada por tradición hasta esa fecha como la patrona de los músicos. Hasta ahora se ha impuesto la enorme figura de Violeta y cada año las agrupaciones musicales y el Ministerio de las Culturas programan sus homenajes y celebraciones destacando el desarrollo y fomento de la música chilena. Este año el hito central de esta conmemoración se realizó en nuestra región. Es así como en Tomé se efectuó un homenaje a “la incomparable” Cecilia Pantoja quien para esta versión se convirtió en la figura principal de los actos celebratorios del Día de la Música Chilena.
Violeta y su paso por Concepción. En 1957, durante el rectorado de don David Stitchkin Violeta Parra fue invitada por la Universidad de Concepción a crear lo que sería un Museo de Arte popular o Museo del Folclor. En mayo de ese mismo año, estuvo en nuestra ciudad ofreciendo un recital que incluyo música europea, folclore chileno y parte de sus propias composiciones lo que generó asombro y admiración entre el público. Y con motivo de la Escuela de Verano de 1960 estuvo nuevamente en tierras penquistas para dar una serie de conferencias, entrevistas y grabaciones sobre sus investigaciones y composiciones de su autoría. Durante esa misma estadía, Mario Céspedes director de Radio Universidad de Concepción le realiza una larga entrevista, dejando un registro de enorme valor histórico y cultural para la Universidad y para la región del Biobío.
Mirando las estrellas, me atrajo la importancia del agua. El desierto chileno es el lugar más seco de la tierra. Desde aquí los astrónomos han descubierto agua en casi todo el cosmos. Se dice que el agua tiene memoria. Yo creo que también tiene voz…” así con la voz pausada del mismo realizador comienza el Botón de Nácar, que obtuvo el Oso de Plata al mejor guion y quizá uno de los documentales más premiados del cineasta Patricio Guzmán. A fines de septiembre, la noticia de su fallecimiento recorrió los canales de televisión y algunos periódicos, aunque rápidamente los noticieros olvidaron el acontecimiento. Junto a Raúl Ruiz y Alejandro Jodorozky, es considerado uno de los cineastas chilenos de mayor reconocimiento internacional. Su obra basada fundamentalmente en la memoria histórica de Chile, indaga los dolores del país y de su propia generación tras el quiebre del golpe de Estado en 1973. Su trilogía La batalla de Chile ha sido considerada entre los mejores documentales de la historia y, sin embargo -tal como ocurre con Ruiz y Jodorowsky-, sus documentales se han exhibido muy limitadamente en nuestro país. Su obra fue reconocida en Chile al recibir en el año 2023 el Premio Nacional de Artes de la Representación y Audiovisuales. El Botón de Nácar, La Cordillera de los Sueños y Nostalgia de la Luz, están entre sus últimos documentales, una bellísima trilogía, que indaga la historia reciente de nuestro país desde una poética audiovisual conmovedora. Patricio Guzmán un grande que se despide, pero que nos deja su inmensa obra y la tarea de recorrer sus películas y difundir su trabajo y su legado a las nuevas generaciones.