Tornado de Mayo de 1934
02 de Agosto 2026 | Publicado por: Diario Concepción
A las 4.20 horas de la madrugada del domingo 27 de mayo de 1934, un vasto sector de la ciudad de Concepción fue azotado por un violento, huracán que causó varias víctimas personales y daños materiales cuantiosísimos, estimados, según datos oficiales, en la suma de diez millones de pesos.
El fenómeno abarcó, en algunas partes, un radio de acción de más de 200 metros de superficie, causando a su paso grandes destrozos. Dicen los entendidos que este huracán nació en la Boca del rio Bío-Bío, y atravesó la ciudad, —-más de 20 cuadras, —-para seguir su acción devastadora en dirección al cerro Caracol, cruzando por las calles, para desaparecer, finalmente en los Bajos de Nonguén.
Al atravesar la ciudad, en dirección sureste, y a su paso por la Plaza de Armas, arrancó de cuajo 30 tilos casi centenarios y 12 árboles menores: destruyó asimismo las instalaciones del alumbrado de todos sus costados. Muchos conductores de algunos vehículos estacionados en este sector escaparon milagrosamente; debido al derrumbe de los postes de la luz eléctrica, telégrafos y teléfonos, la ciudad quedó completamente a obscuras por espacio de varias horas y con sus comunicaciones totalmente interrumpidas, vale decir, aislada del resto del país.
Las autoridades lograron ponerse en contacto con Santiago al mediodía, mediante el establecimiento de un sistema de comunicaciones de emergencia instalado en el puerto de Tomé. Uno de los barrios de Concepción más afectados por la fuerza del tornado fue La Toma, en donde actualmente se encuentran ubicados los distintos edificios de la Ciudad Universitaria. En las calles Los Aguilera, Los Sauces y Chepical causó la total destrucción de ocho casas y seis quedaron semidestruidas, escapando ilesos sus moradores. En la avenida Víctor Lamas entre las calles de Tucapel y Castellón dejó media cuadra de edificios completamente destruidos y con sus techumbres desprendidas. En las calles Cochrane y San Martín, a la altura ya mencionada, quedaron destrozadas otras cuatro casas y muchas averiadas.
El centro comercial de la ciudad comprendido entre las calles de Aníbal Pinto, Barros Arana, Lincoyán y Maipú, sufrió daños cuantiosísimos. Las techumbres de los edificios fueron arrancadas. Las vitrinas. puertas e instalaciones quedaron destruidas. El Mercado Municipal sufrió el desprendimiento casi completo de su techumbre y se cayeron los muros de la sección cocinería adyacente a la calle Rengo, sección que hubo de ser instalada en otras dependencias del mismo Mercado. El Cementerio perdió numerosos árboles de gruesos troncos. La destrucción de varias tumbas y otros daños de poca consideración. Asimismo, hubo de lamentarse dos víctimas y más de 30 heridos algunos de ellos de cierta gravedad.
Como se puede apreciar, y teniendo en cuenta las noticias de los últimos acontecimientos climáticos de la zona, podemos ver que ya hemos vivido estos fenómenos.
Alejandro Mihovilovich Gratz
Investigador Histórico