La economía de los cuidados: un desafío para Chile

23 de Julio 2026 | Publicado por: Diario Concepción
Fotografía: Cedida

Cada 22 de julio conmemoramos el Día Internacional del Trabajo Doméstico no Remunerado, una fecha que nos invita a mirar aquello que, durante demasiado tiempo, ha permanecido invisiblizado, el trabajo no remunerado en los hogares. Cocinar, limpiar, acompañar a una persona mayor, criar a niñas y niños, atender una enfermedad o sostener emocionalmente a una familia son tareas esenciales para la vida y el bienestar de nuestra sociedad. Sin embargo, continúan siendo labores poco reconocidas, escasamente valoradas y desigualmente distribuidas, a pesar que representan el 19,2% del PIB Ampliado de Chile.

En nuestro país, como en gran parte del mundo, son las mujeres quienes realizan la mayor parte de este trabajo. En la Región del Biobío, de acuerdo a cifras del Sistema Nacional de Apoyos y Cuidados el 86% de las personas cuidadoras son mujeres.

Asimismo, según la Encuesta Nacional sobre Uso del Tiempo (ENUT), en Chile un 97,9% de las mujeres realizan trabajo doméstico y de cuidados, destinando casi dos horas más al día que los hombres a estas labores y, durante los fines de semana sube a más de seis horas. Ese tiempo tiene un costo, que se traduce en menos oportunidades de acceder al mercado laboral, desarrollarse profesionalmente, emprender, participar en espacios de decisión o, simplemente, descansar.


Desde el Servicio Nacional de la Mujer y la Equidad de Género (SernamEG), promovemos avanzar hacia una transformación cultural, en la cual se evidencien estas brechas de género para avanzar hacia una verdadera corresponsabilidad. Esta convicción se materializa en diversos programas que buscan fortalecer la autonomía económica y calidad de vida de las mujeres.

En ese contexto surge el Programa Mujeres Jefas de Hogar, que en nuestra región beneficia a más de dos mil trescientas mujeres, entrega herramientas de capacitación, empleabilidad y apoyo al emprendimiento para mujeres que sostienen a sus familias para que puedan incorporarse al mercado laboral.


A esto se suma el Programa 4 a 7, que ofrece cuidado integral a más de mil mujeres para que sus hijas e hijos permanezcan en un espacio integral y seguro después de la jornada escolar, permitiendo que sus cuidadoras puedan trabajar, estudiar o capacitarse con mayor tranquilidad.

Hablar de cuidados no es hablar únicamente de igualdad de género; es hablar del modelo de crecimiento que queremos construir. Es necesario reconocer que el trabajo doméstico y de cuidados sostiene la vida, impulsa nuestras comunidades y hace posible el desarrollo.


Un país que reconoce, redistribuye y valora los cuidados es un país que aprovecha mejor el talento de las mujeres, reduce las brechas, impulsa la economía y genera mayores oportunidades para todas y todos. Ese es el desafío que tenemos por delante y es parte del compromiso de trabajo que tenemos desde el SernamEG, avanzar hacia una sociedad más justa e igualitaria.

Bárbara Monsalves Herrera


Directora regional de SernamEG