La bombilla eléctrica
12 de Julio 2026 | Publicado por: Diario Concepción
La impresión que causó en los penquistas y coronelinos el cambio del alumbrado público de gas a electricidad, a comienzos del siglo XX, fue de tal naturaleza que dos calles, una de sólo una cuadra de extensión ubicada cerca del sector de Plaza Cruz en Concepción y la otra en Coronel, la que en su inicio era un pasaje sin salida en la cual residió el maestro alemán Carlos Hollander, constructor de embarcaciones en botellas; recibieron el curioso nombre de calle Bombilla.
Por la forma en que se referían a ellas debido a que estaban alumbradas precisamente por una bombilla que algún vecino instaló para iluminar la calle. Cabe recordar que Coronel fue una de las primeras ciudades alumbradas con electricidad en Chile, gracias a la instalación de la primera hidroeléctrica en Chivilingo, para las minas del carbón de Lota; construida en Estados Unidos por Thomas Alva Edison.
En efecto hace aproximadamente 147 años, cuando un 19 de octubre de 1879 el inventor Thomas Alva Edison logró mantener encendida por varios días una bombilla con filamento incandescente, cuyo brillo vino a reemplazar las antorchas y lámparas a parafina o aceite, que por años alumbraron los hogares de todo el mundo.
El éxito de Edison radica en usar un filamento de algodón endurecido en el interior de una ampolleta al vacío, la cual recibía electricidad a través de dos cables de platino. Tan solo el 27 de enero de 1880 Thomas Alva Edison inscribió la patente de su invento, el cual fue presentado al público al encender una bombilla eléctrica por primera vez, a las 12 en punto de la noche del 31 de diciembre de 1879.
Como dato curioso, podemos decir que al momento del fallecimiento de Edison el 18 de octubre de 1931, a los 87 años, se pretendió como homenaje al insigne inventor apagar por algunos minutos la luz en el mundo, pero la importancia que a estas alturas había adquirido el invento y la dificultad que producía el detener fábricas, y otros establecimientos movidos por la electricidad, impidió su realización.
La antigua bombilla eléctrica, que produce su luminosidad a partir de la incandescencia de un filamento, ya quedó en obsolescencia y fue reemplazada por el alumbrado led, el que además de ofrecer mayor luminiscencia también disminuye el gasto de la energía ocupada para iluminar nuestros espacios. Estas calles hicieron un sentido homenaje a quien cambió de forma radical nuestra manera de alumbrarnos y a la bombilla eléctrica que permanecerá en la memoria universal de nuestras generaciones.
Alejandro Mihovilovich Gratz
Investigador Histórico