Cerro “La Pólvora”

05 de Julio 2026 | Publicado por: Diario Concepción
Fotografía: Isidoro Valenzuela

Alejandro Mihovilovich Gratz
Investigador Histórico

Luego del traslado de Concepción en 1751, se fijó la necesidad de ubicar a las afueras de la ciudad un espacio dedicado al almacenamiento de materiales peligrosos, como la pólvora para los cañones y el armamento.


Se optó primero por instalarlo sobre el Cerro Caracol, donde permaneció por algunos años para luego, en la primera mitad del siglo XIX, ocupar el cerro que hoy lleva el nombre de La Pólvora, para colocar allí los polvorines de la ciudad, administrados por la autoridad competente, quien registraba el ingreso y salida de estos elementos peligrosos, con el fin de controlar su uso tanto en la minería como en las actividades militares. De allí el nombre al cerro.

Con el tiempo y la llegada de los regimientos a Concepción dichos polvorines fueron trasladados hasta estos recintos, lo que permitió incorporar el cerro a la actividad recreacional; para ello, hacia 1915 se implementó una forestación para el solaz de las familias. En la esquina del cerro que se interna en la Laguna Las Tres Pascualas, donde hoy destaca la edificación de la Universidad San Sebastián, estuvo por años el Palacio Harán, que con su iluminación animaba las actividades de la laguna, cuando en ella se realizaban regatas y noches venecianas organizadas por el Club Arturo Prat, institución instalada a la ribera de la laguna.


Luego del terremoto de 1939 la ciudad expandió su plano urbano y como fuente de recreación se instaló a los pies del cerro, por calle Camilo Henríquez, el zoológico de la ciudad, que funcionó allí por varios años. Con el terremoto de 1960 surge el Barrio Norte y aparece la necesidad de hacerle cortes al cerro con el fin de comunicar ambas laderas, a esto obedece el corte Lientur y posteriormente el corte que prolonga la actual Avenida Bonilla con la carretera de salida de Concepción y la calle Camilo Henríquez.

Con la llegada de la radio y la televisión el cerro ocupó un lugar de privilegio para la instalación de las antenas de transmisión. Hoy el cerro La Pólvora se encuentra poblado y sus calles pavimentadas y urbanizadas, lo que ha dado espacio a una bullente actividad. Desde su cima se puede observar la ciudad de Concepción, con sus edificios, cerros y ríos, lo que trae como consideración el mejorar los miradores existentes, tanto los que dan al Barrio Norte como los que dan a la ciudad de Concepción.