Lumumba
03 de Julio 2026 | Publicado por: Diario Concepción
La República Democrática del Congo llegó al Mundial de fútbol de 2026 después de 52 años, y si bien fue eliminada por Inglaterra esta semana, trajo consigo una historia que se escribe desde las tribunas. Michel Nkuka Mboladinga, un hombre de 50 años acaparó la atención de todo el mundo al personificar a Patrice Lumumba, el histórico líder independentista congoleño. Con su sola presencia Nkuka transformó el espectáculo en un espacio de memoria, denuncia y resistencia.
Durante cada partido que jugó el Congo, Nkuka replicó con su cuerpo la estatua de Lumumba ubicada en Kinshasa, parado en una plataforma, inmóvil y con el brazo en alto. En ocasiones llevó su mano a la cabeza simulando una pistola, o se tapó la boca, denunciando la violencia, censura y asesinatos perpetrados por el colonialismo. Así demostró que la resistencia y la denuncia también adoptan formas silenciosas y pacíficas. Su estrategia hoy tiene a todo el mundo, incluyéndonos, recordando y tejiendo la memoria histórica de la lucha anticolonial africana.
A través de una estatua viva se echa así luz sobre una de las historias más estremecedoras de la dominación europea en África, desconocida para muchos y olvidada para otros. Lumumba, el primer líder de gobierno del Congo independiente, enfrentó al poder europeo al denunciar abiertamente la explotación, el racismo y los abusos de Bélgica. Su liderazgo fue visto como una amenaza para los países colonialistas y las corporaciones mineras, lo que derivó en su derrocamiento tres meses después de su elección, y su ejecución mediante un plan que involucró a varias potencias. Para borrar su historia y evitar que su tumba fuera un lugar de peregrinación, su cuerpo fue desmembrado y disuelto en ácido sulfúrico. Un comisario belga guardó como trofeo un diente del líder, el cual fue devuelto al Congo el año 2022 y enterrado en Kinshasa, bajo la misma estatua que Nkuka imita.
Hoy, frente a los múltiples desafíos que enfrentamos como sociedad, la acción de Michel Nkuka Mboladinga nos enseña que un simple gesto realizado con convicción en el momento oportuno puede transformarse en una poderosa herramienta para visibilizar las injusticias, el horror y combatir el olvido.
Florencia Alvez Marín
Abogada Colectiva Justicia en Derechos Humanos