Madera y vivienda: la urgencia para reactivar el Biobío
01 de Julio 2026 | Publicado por: Diario Concepción
El déficit habitacional dejó de ser una estadística para convertirse en una crisis social profunda. Solo en la Región del Biobío la necesidad de vivienda alcanza las 82.216 unidades, según la CChC en base a la Casen 2024. Esta magnitud obliga a dejar atrás las soluciones tradicionales: necesitamos construir con más agilidad, innovación técnica y, sobre todo, destrabar los nudos que hoy frenan los proyectos de construcción industrializada en madera.
El principal nudo es tributario. Hoy, industrializar una vivienda social cuesta cerca de un 9% más que levantarla de forma tradicional por el solo efecto del IVA (17% v/s 8%), esto es una distorsión tributaria. En un proyecto de 200 viviendas DS49, esta asimetría significa un sobrecosto cercano a los $1.300 millones. El propio sistema tributario castiga el método de construcción más rápido, limpio y sustentable.
Por eso respaldamos la propuesta gremial planteada en la FINCO 2026 ante el ministro de Vivienda, Iván Poduje: eximir del IVA a la vivienda industrializada y a las partes, piezas y componentes de madera destinados a los subsidios habitacionales del Estado. Esta iniciativa forma parte de un trabajo conjunto y estratégico impulsado entre la CChC, Corma y Pymemad, con foco en pequeñas y medianas empresas madereras y constructoras.
Esta política tiene un doble beneficio. La industrialización en madera no solo acelera la construcción – reduciendo entre un 30% y un 50% los plazos de obra para las familias -, sino que activa la demanda de los aserraderos locales y las industrializadoras pyme. Es una cadena de valor estratégica que entrega viviendas de alto estándar térmico y calidad, hechas para durar.
Este encadenamiento es urgente. El sector forestal maderero arrastra una crisis profunda con más de 200 aserraderos cerrados en los últimos cinco años y una pérdida de empleos que ha levantado un fuerte y transversal respaldo de los parlamentarios del Biobío. Según cifras de Pymemad, impulsar con fuerza esta iniciativa podría generar cerca de 10.000 empleos, directos e indirectos, a nivel sectorial. Esta inyección de dinamismo resulta clave para el Biobío que hoy es una de las regiones con la situación laboral más golpeada del país. Reactivar esta cadena no es un anhelo gremial: es una urgencia social.
La oportunidad es concreta y requiere herramientas complementarias. Apoyamos el aumento de cupos en los subsidios para la clase media, la extensión del subsidio a la tasa de interés hipotecaria y el incentivo a proyectos de hasta 4.500 UF. El tiempo apremia: en enero de 2027 termina el Crédito Especial a las Empresas Constructoras (CEEC), lo que encarecerá las viviendas hasta un 12%.
Enfrentar el déficit requiere una verdadera visión de Estado, donde el Ejecutivo y el Congreso actúen alineados. Avanzar en la exención del IVA para la vivienda industrializada con un foco en las pequeñas y medianas empresas, es una decisión habitacional y una política activa de reactivación de la industria maderera pyme. Es la oportunidad de generar un círculo virtuoso que entregue soluciones de calidad con rapidez y reactive el motor productivo del Biobío. Es momento de pasar de las voluntades a las acciones concretas. Nuestra región y sus familias no pueden seguir esperando.
Víctor Sandoval
Director Pymemad e integrante de Futuro Madera