Que baje la bencina, pero que también digan la verdad
23 de Junio 2026 | Publicado por: Diario Concepción
Antonio Rivas
Diputado PS
Región del Biobío
La rebaja anunciada en el precio de los combustibles es una buena noticia. El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, anticipó una baja cercana a los cien pesos por litro en las bencinas y el diésel, como consecuencia de un escenario internacional más favorable y de señales de distensión tras el conflicto entre Estados Unidos e Irán.
Pero una buena noticia no puede tapar una mala explicación. El mismo Gobierno que hoy celebra una rebaja es el que durante meses permitió que el bencinazo golpeara a millones de hogares. Y cuando sube el combustible, no sube solo la bencina: sube la micro, el transporte escolar, la mercadería, el flete y la vida completa.
Esa es la parte que el Gobierno parece olvidar. Las familias viven mirando si alcanza para llenar el estanque, pagar la luz, comprar pan o llegar a fin de mes sin seguir endeudándose. Por eso no basta con decir “ahora baja”. Hay que explicar por qué subió tanto, por qué el golpe se trasladó tan rápido a la ciudadanía y por qué la rebaja no llega con la misma fuerza.
Los números confirman que este golpe no cayó sobre una economía cómoda. El IPC acumula 2,8% en el año y llega a 3,9% en doce meses. La desocupación en el Biobío llegó a 9,8%. En ese contexto, cada alza de combustible es presión directa sobre trabajadores, comerciantes, pescadores, agricultores, transportistas y familias que ya estaban estirando el presupuesto.
Por eso, como miembro de la Comisión de Energía y Minería de la Cámara de Diputados, solicitaré que se revise el actuar del Gobierno frente a esta crisis. No para instalar una pelea chica, sino para exigir una explicación grande. Si el Ejecutivo tuvo argumentos para justificar las alzas, debe transparentar cuánto influyó el precio internacional, cuánto el dólar, cuánto los impuestos y cuánto fue falta de decisión política.
Además, hay una pregunta evidente: si una parte relevante del abastecimiento de crudo de ENAP proviene desde países de la región, ¿por qué el impacto internacional se traspasó con tanta dureza a los consumidores? No basta con repetir “subió el petróleo” como si fuera una verdad sagrada. La ciudadanía merece información completa, no frases cómodas.
Que baje la bencina, por supuesto. Pero que baje de verdad. Que la rebaja llegue íntegra a la bomba y no se pierda entre explicaciones técnicas, márgenes poco claros o letra chica. Y junto con eso, que se mantengan los apoyos a quienes más han cargado con esta crisis: pescadores artesanales, transporte de carga, transporte de pasajeros y familias que dependen del combustible para trabajar.
La paz debe sentirse en la economía. La baja internacional del petróleo debe llegar completa a Chile. El Gobierno no puede celebrar una rebaja parcial sin hacerse cargo del bencinazo completo y de todos los coletazos que dejó. Hoy Chile está más apretado que hace tres meses. Por eso el Gobierno debe responder.