La Batalla de los Duendes

21 de Junio 2026 | Publicado por: Diario Concepción
Fotografía: Alejandro Mihovilovich - Cedida

Alejandro Mihovilovich Gratz
Investigador Histórico


Corresponde al relato de un documento escrito por Manuel Gregorio García Ferrer, que fue obsequiado al presidente de la República de Chile don Manuel Montt, el 5 de abril de 1877, el que fuera publicado en la revista chilena de Historia y Geografía en los números 53, 55 y 56. El documento ilustra las rencillas entre los jóvenes patriotas y realistas y la consecuente división experimentada en el clero penquista, producto de la revolución independentista.

En el libro Leyendas y Tradiciones Penquistas, del historiador regional Fernando Campos Harriet, al referir se a este episodio nos relata que los patriotas le jugaron una mala pasada al fraile realista de apellido Díaz “y con tantas campanillas”; según el autor, mandado a América por el rey de España Fernando VII, a defender su causa. El fraile en cuestión, arengaba todas las tardes desde un altar colocado fuera de la iglesia a la población penquista, en favor de la causa del rey.


El hecho es que los patriotas conociendo los lugares frecuentados por el religioso, una noche secuestraron al mentado cura dejando en el lugar de los hechos una serie de pertenencias del fraile, como el hábito, su linterna, bastón y otros implementos, incluso sangre. Los sucesos generaron en las autoridades y la población una gran preocupación, que motivó la búsqueda por lagunas, ríos, pampas y todo lugar posible, del probable cadáver del cura. Al no aparecer rastro alguno, los vecinos atribuyeron tamaño sacrilegio a los duendes.

Catorce días después se supo desde Talca que los duendes habían enviado al prior Díaz a Santiago. Dada la alarma provocada por los Duendes, se ofreció el maestro del convento de Santo Domingo señor Moraga – valiente hombre -, recorrer de noche las calles de Concepción, pistola al cinto y reluciente espada para ubicar y dar caza a los duendes, con el fin de que fuesen juzgados, condenados y enviados al exilio a Juan Fernández. Advertidos los “duendes patriotas”, reaccionaron persiguiendo y poniendo en tal aprieto al vigilante realista Moraga, que con suerte pudo escapar de sus perseguidores, dejando de inmediato su función y lleno de susto no salía a la calle después de la oración.


Los hechos relatados por don Manuel Gregorio García Ferrer han pasado a la historia con el nombre de Batalla de los Duendes. Fueron incluidos en el libro Leyendas y Tradiciones Penquistas algunas citas, como: “Los nombres de los duendes de Concepción: Sota, Benavente, Manzano, Rozas, Ibieta, Martínez, Binimelis, Castellón, Ribera, Cruces, Barmacheas y muchos más que no recuerdo. De Talcahuano: Serrano, Freire y Garrigoses. De los pueblos: Alcázar, Merinos, Anguitas, O’Higgins y Riquelme, y muchos más.” (p. 80-81). Hoy una calle del barrio Los Lirios, ubicada a un costado de la Universidad del Bío-Bío, teniendo por frontera el estero Nonguén, recuerda con este nombre el pintoresco episodio colonial.