Las pymes no sostienen sólo la economía

24 de Mayo 2026 | Publicado por: Diario Concepción
Fotografía: Este domingo, a partir de las 10.30 horas, se realiza la formalización de los tres carabineros y 12 civiles detenidos en Curanilahue imputados por su participación en una organización criminal que operaba en la provincia de Arauco. Recordemos que, previo a la audiencia, la fiscal regional del Bío Bío, Marcela Cartagena, informó en un video […]

María Elba Chahuán

Fundadora de Unión Emprendedora

En Chile solemos decir que las pymes son el motor de la economía. Lo repetimos en discursos, seminarios y fechas conmemorativas, pero cuando uno mira las cifras de verdad, aparece una realidad que como país no podemos seguir ignorando y es que las pymes sostienen Chile, pero Chile todavía no las sostiene a ellas.


Hoy existen más de 759 mil pymes activas y cerca de 2 millones de microemprendedores. En conjunto representan el 98,3% del tejido empresarial del país. Es decir, prácticamente todo Chile emprende, trabaja y se levanta desde empresas pequeñas y medianas. Sin embargo, toda esa enorme fuerza apenas concentra el 11,7% de las ventas totales del país. Ahí está la gran desigualdad económica que seguimos arrastrando.

Y cuando hablamos de empleo, las cifras son aún más contundentes. Más de 6,4 millones de personas trabajan en MiPymes. Eso representa cerca de la mitad de la fuerza laboral del país. Además, las pymes generan el 46,8% de los empleos dependientes formales y casi el 60% de los trabajos a honorarios. En un contexto donde el desempleo bordea el 9%, las pymes no son sólo importantes: son indispensables para la estabilidad social y económica de Chile.


Pero aquí aparece otra brecha que debemos enfrentar y es que una microempresa en Chile paga en promedio $407 mil mensuales, mientras que una gran empresa supera el millón de pesos. Y no es porque el emprendedor no quiera pagar mejor, muchas veces simplemente no puede, porque competir en condiciones desiguales hace imposible crecer al ritmo necesario para retener talento, innovar o profesionalizar equipos.

Necesitamos menos trabas y centralismo, y más herramientas, oportunidades regionales, acceso a financiamiento, digitalización, innovación y compras públicas reales, porque cuando una pyme crece, no sólo crece un negocio, sino que también lo hace una familia, un barrio, una comuna y muchas veces toda una comunidad.


Las cifras muestran algo esperanzador y es que, en regiones como Aysén, más del 54% de las compras públicas adjudicadas llegan a MiPymes, lo que demuestra que cuando existe voluntad y articulación, sí se puede integrar a los emprendedores al desarrollo económico.

El futuro económico del país no se construirá solamente desde los grandes edificios corporativos, también lo hará desde la panadería de barrio, el almacén familiar, la emprendedora que vende por redes sociales, el taller regional y la pequeña empresa que todos los meses hace lo imposible para seguir funcionando.