Día Internacional de la Biodiversidad

20 de Mayo 2026 | Publicado por: Diario Concepción
Fotografía: Cedida

Mauricio Aguayo Arias
Decano Facultad de Ciencias Ambientales UdeC

Durante décadas, el debate público ha tendido a presentar el desarrollo y la naturaleza como fuerzas opuestas, instalando la idea de que las sociedades deben elegir entre crecimiento económico y conservación de la naturaleza. Sin embargo, esta visión extemporánea es profundamente errónea: representa una falsa dicotomía que limita nuestra comprensión de los desafíos actuales y futuros. Lejos de ser un obstáculo para el desarrollo, la biodiversidad es una condición imprescindible para la sostenibilidad y el bienestar humano.


Su valor no radica únicamente en la cantidad de organismos existentes, sino en las complejas interacciones que se establecen entre ellos y su entorno. De estas relaciones dependen procesos fundamentales como la regulación del clima, el ciclo del agua, la fertilidad de los suelos, la polinización, la producción de alimentos, la elaboración de medicamentos, así como la reducción del riesgo de desastres, entre otros servicios ecosistémicos indispensables para el bienestar humano. Comprender este rol de la biodiversidad es clave para avanzar en el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y contribuir a la construcción de sociedades más justas, resilientes y sostenibles.

Por ello, la pérdida de biodiversidad no debe entenderse únicamente como un problema ambiental, sino como un riesgo sistémico que afecta también a la economía, la cohesión social y la calidad de vida de las personas. Cuando se altera esa red de interacciones, se debilitan las funciones ecosistémicas y disminuyen los servicios que sostienen a nuestra sociedad. La biodiversidad es la infraestructura que mantiene toda la vida en la tierra. Es, simplemente, el prerrequisito para la existencia de nuestra próspera y moderna sociedad.


En este contexto, la naturaleza deja de ser entendida únicamente como un recurso y pasa a consolidarse como esta infraestructura ecológica esencial para el futuro. Frente a la crisis socioambiental, muchas de las soluciones más eficaces pueden encontrarse precisamente en la propia naturaleza. En definitiva, el mensaje es claro: sin naturaleza no hay futuro, sin biodiversidad no existe desarrollo posible.