Biodiversidad y sustentabilidad: una nueva etapa para la UdeC

20 de Mayo 2026 | Publicado por: Diario Concepción
Fotografía: Cedida

Cristian Echeverría Leal
Director de Campus Naturaleza UdeC

Cada 22 de mayo, el Día Internacional de la Diversidad Biológica nos vuelve a poner frente a una pregunta de fondo: qué lugar ocupa la naturaleza en nuestras decisiones.


En tiempos en que la crisis climática, la pérdida de biodiversidad y la degradación de los ecosistemas tensionan nuestra forma de habitar el planeta, las universidades tienen una responsabilidad que va más allá de generar conocimiento: deben ponerlo al servicio de los territorios, de las comunidades y de las decisiones que marcarán el futuro.

Cada 22 de mayo, el Día Internacional de la Diversidad Biológica nos vuelve a poner frente a una pregunta de fondo: qué lugar ocupa la naturaleza en nuestras decisiones. No solo en las políticas ambientales, sino también en la forma en que planificamos las ciudades, formamos profesionales, producimos conocimiento y proyectamos el desarrollo.


Desde la Universidad de Concepción, este desafío adquiere hoy una nueva dimensión. La reciente creación de la Dirección de Sustentabilidad abre una etapa institucional relevante: articular capacidades, ordenar esfuerzos y proyectar una mirada transversal sobre el desarrollo sustentable. Al ser una nueva unidad, su principal desafío será integrar lo que la Universidad ya ha venido impulsando, darle coherencia estratégica y proyectarlo con visión de largo plazo.

No partimos desde cero. En esta trayectoria convergen tres pilares: el Plan Estratégico Institucional 2021–2030, la Política Institucional de Sustentabilidad y Campus Naturaleza UdeC. El PEI entrega el mandato, al situar la sustentabilidad como orientación transversal y reconocer la conservación del medioambiente y su biodiversidad como valor institucional. La Política de Sustentabilidad entrega el marco de acción, al promover una cultura basada en gobernanza, participación, medición y corresponsabilidad.


Campus Naturaleza, por su parte, entrega una experiencia concreta. En sus 186 hectáreas, ubicadas en el borde urbano de Concepción, confluyen conservación in situ, conservación ex situ, restauración ecológica, educación ambiental biocultural y salud integral. Es un espacio donde la Universidad puede investigar, formar, restaurar, educar y vincularse con la comunidad, demostrando que la biodiversidad no es una idea abstracta, sino una experiencia concreta de aprendizaje, bienestar y futuro compartido.

La oportunidad está precisamente en esa convergencia. Si el PEI define hacia dónde avanzar, si la Política de Sustentabilidad orienta las decisiones y si Campus Naturaleza demuestra que es posible integrar ciencia, educación, salud y conservación, entonces la Universidad de Concepción puede construir un modelo distintivo: una universidad que no solo enseña sobre sustentabilidad, sino que la práctica; que no solo investiga la biodiversidad, sino que también la protege y restaura.


Este nuevo desafío exige comprender que la conservación no es un obstáculo para el desarrollo. Por el contrario, es una condición para su permanencia. La biodiversidad debe permear la planificación institucional, la docencia, la investigación aplicada, la infraestructura, la gestión hídrica, la energía, los residuos, la cultura organizacional y la relación con el entorno.
La nueva Dirección de Sustentabilidad representa mucho más que un ajuste administrativo. Es una oportunidad para fortalecer una gobernanza universitaria que conecte políticas, capacidades, proyectos y espacios bajo una misma visión. También es una invitación a pasar de la suma de iniciativas a una estrategia institucional integrada, capaz de proyectar a la Universidad de Concepción como un referente en sustentabilidad, biodiversidad y bienestar humano.


En el Día Internacional de la Diversidad Biológica, este es quizás nuestro mayor desafío: que la conservación deje de ser vista como una tarea específica y se convierta en una forma de pensar, planificar y habitar la Universidad. Porque proteger la biodiversidad es también resguardar las condiciones que hacen posible nuestra propia vida.