Augusto Rivera Parga
29 de Marzo 2026 | Publicado por: Diario Concepción
Alejandro Mihovilovich Gratz
Augusto Rivera Parga fue una figura destacada de la vida pública chilena durante la primera mitad del siglo XX. Su trayectoria se caracterizó por un fuerte compromiso con el servicio público, la educación y el desarrollo de la ciudad de Concepción. A través de su labor política, administrativa y social, contribuyó de manera significativa al progreso regional y nacional, especialmente en el ámbito educacional.
Nació el 25 de junio de 1883 en la ciudad de San Fernando, en el seno de una familia formada por Domingo Rivera Cruzat y Dolores Parga Olmos de Aguilera. Realizó sus estudios primarios y secundarios en el Liceo de Hombres de San Fernando, destacándose desde joven por su interés en la formación intelectual y el servicio al país. Posteriormente ingresó a la Escuela Naval, donde alcanzó el grado de teniente segundo. Aunque no continuó su carrera militar, esta formación inicial le entregó disciplina y una visión de responsabilidad pública que marcarían su vida posterior.
En el ámbito profesional, Rivera Parga desempeñó diversas funciones tanto en el sector público como privado. Trabajó como ingeniero hidrógrafo en la Dirección General de Obras Públicas entre 1906 y 1910, y más tarde se dedicó al área de seguros, ejerciendo como liquidador en ciudades como Concepción, Valparaíso y Santiago.
Sin embargo, uno de los aspectos más importantes de su vida fue su compromiso con la educación y el desarrollo cultural. Rivera Parga fue uno de los fundadores de la Universidad de Concepción, institución que se transformaría en uno de los centros académicos más relevantes del sur de Chile. Dentro de esta casa de estudios ocupó el cargo de vicepresidente de la corporación universitaria, participando activamente en su consolidación y crecimiento. Su preocupación por el bienestar de los estudiantes también se manifestó en el impulso de iniciativas sociales como las Colonias Escolares, destinadas a mejorar las condiciones de vida y recreación de los jóvenes.
En el ámbito político, militó en el Partido Radical, donde desarrolló una importante carrera. Fue intendente de la provincia de Concepción entre 1921 y 1924 durante el gobierno de Arturo Alessandri Palma, periodo en el cual impulsó diversas obras y proyectos de desarrollo regional. Posteriormente fue elegido senador por la Séptima Agrupación Provincial, que comprendía Ñuble, Concepción y Biobío, ejerciendo su cargo entre 1926 y 1932. Durante su labor parlamentaria participó en distintas comisiones del Senado, especialmente en aquellas relacionadas con gobierno, obras públicas y previsión social.
Su trayectoria política continuó con cargos de gran responsabilidad. En 1929 llegó a ser presidente nacional del Partido Radical, consolidando su influencia dentro de esta colectividad. Más tarde, entre 1938 y 1940, fue designado intendente de la provincia de Santiago durante el gobierno del presidente Pedro Aguirre Cerda. Además, desempeñó un rol relevante como vicepresidente de la Corporación de Reconstrucción y Auxilio, organismo creado tras el devastador terremoto de Chillán de 1939 para coordinar las tareas de reconstrucción y ayuda a los damnificados.
La importancia de su labor fue reconocida tanto en Chile como en el extranjero. Recibió condecoraciones como la Orden de la Corona de Italia en grado de comendador y las Palmas Académicas de Francia, distinciones que reflejan el reconocimiento internacional a su aporte en el ámbito público y cultural.
Augusto Rivera Parga falleció el 3 de noviembre de 1949 en Santiago. Su legado permanece especialmente en la ciudad de Concepción, donde su nombre está ligado al desarrollo educacional y cívico de la región. En homenaje a su aporte, una avenida del Barrio Universitario de Concepción lleva su nombre, recordando a las nuevas generaciones la importancia de su obra.
En síntesis, la vida de Augusto Rivera Parga representa el ejemplo de un servidor público comprometido con el progreso de su país. Su participación en la política, su aporte a la educación superior y su preocupación por el bienestar social lo convierten en una figura relevante de la historia regional y nacional de Chile.