Pilares fundamentales para una reconstrucción efectiva y resiliente

25 de Febrero 2026 | Publicado por: Diario Concepción
Fotografía: Cedida

Katherine Quiroz González
Dirigenta FRVS Bio -Bio
Delegada oficial de las Américas ante la Global Greens


Como territorio en el Biobío vivimos en una provincia abrazada por cerros, pero que están colonizados en su mayoría por monocultivos exóticos.

Este verano pudimos ver cómo la necesaria, pero inexistente interface urbano-forestal, fue una trampa mortal para importantes sectores, principalmente de Penco-Liquen y Tomé.


Ante este trágico panorama es urgente distinguir a nuestro juicio tres pilares para llevar a cabo una reconstrucción efectiva y resiliente: Una lección que debemos aprender.

Zonas de exclusión y amortiguación: Necesitamos establecer por ley que las plantaciones industriales no pueden llegar al patio de los hogares. La región del Biobío necesita anillos verdes de baja expansión combustible, con parques y agricultura urbana.


Restauración con Nativos: Especies como el pino y eucalipto extinguen la humedad de los suelos, por ende, es necesario crear esponjas naturales en base a especies nativas que mantienen la humedad ambiental, restauran los suelos y frenan el avance del fuego.

Responsabilidad de la industria forestal: Las empresas forestales que operan en nuestra región no pueden seguir externalizando sus costos ambientales y sociales. La prevención debe ser financiada y ejecutada con altos estándares de seguridad.


Resulta importante no demonizar la industria forestal, sabemos que muchos empleos se sustentan en ella, sin embargo, estamos seguros que es posible lograr que esta pueda coexistir de manera responsable con nuestras ciudades, pero para ello hay que mostrar convicción y hechos concretos.

Si nuestras autoridades no actúan con la urgencia que el olor a quemado que aún impregna a nuestra provincia reclama, además del dolor por las víctimas fatales y de quienes perdieron sus viviendas, pero lograron sobrevivir, los próximos veranos ya no serán solo una tragedia, sino una negligencia criminal.


Ya es hora de dejar de apagar incendios y planificar ciudades que no se quemen, porque las situaciones con resultados de tragedias humanas y ambientales las viene sufriendo Chile hace muchos años.