Relaciones sin violencia: un desafío que comienza en la juventud
07 de Febrero 2026 | Publicado por: Diario Concepción
Bárbara Monsalves Herrera
Directora Regional SernamEG
Cada 7 de febrero, en Chile se conmemoramos el Día Nacional contra la Violencia en el Pololeo, una fecha que busca sensibilizar sobre el abuso en las relaciones afectivas de jóvenes y promover vínculos sanos, basados en el respeto y la igualdad desde temprana edad. Esta conmemoración recuerda a Antonia Garros, joven de 23 años que en 2017 se quitó la vida tras ser víctima de violencia física y psicológica. Su historia nos interpela y nos recuerda que la violencia en el pololeo es una realidad que existe, que duele y que muchas veces no se reconoce a tiempo.
Hablar de violencia en las relaciones jóvenes exige mirarla con honestidad. No se trata de situaciones aisladas, sino de una problemática que afecta a miles de adolescentes y jóvenes en nuestro país. La Décima Encuesta Nacional de las Juventudes revela que un 17,5 % de jóvenes ha sufrido algún tipo de violencia en el pololeo, siendo la violencia psicológica la más frecuente (14,4 %), seguida de la física (7,2 %), la cibernética (5,7 %) y la sexual (3,1 %).
En la Región del Biobío, los datos muestran que cerca de un 10 % de jóvenes con pareja ha vivido violencia psicológica, un 4 % violencia física y aproximadamente un 6 % ha experimentado abuso sexual dentro del pololeo. Estas cifras nos llaman a actuar desde la prevención.
Desde el Servicio Nacional de la Mujer y la Equidad de Género contribuimos activamente a este desafío, a través del programa de Prevención que se desarrolla junto a organizaciones de la sociedad civil, en establecimientos educacionales, espacios comunitarios y en articulación con organizaciones juveniles, trabajando para fomentar relaciones sanas y evitar que la violencia se instale en las trayectorias de vida de niñas, adolescentes y jóvenes. De esta forma, el Servicio en nuestra región durante el año 2025, trabajó con 105 organizaciones, focalizadas en 10 comunas, quienes se sensibilizaron y capacitaron sobre esta materia.
También en este camino, la Ley Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres representa un avance fundamental, al reconocer que la violencia de género tiene raíces estructurales y que su erradicación requiere un enfoque preventivo, cultural y educativo. La ley integral impulsa una acción articulada del Estado, que va desde la respuesta institucional oportuna hasta la transformación de aquellos imaginarios sociales que aún normalizan prácticas abusivas o minimizan la violencia en las relaciones juveniles.
Invertir en prevención desde la infancia y la adolescencia es apostar por una sociedad más justa, donde el pololeo sea sinónimo de respeto, cuidado y crecimiento, y no de control, dolor o miedo.
Hoy, al conmemorar este 7 de febrero, renovamos como SernamEG nuestro compromiso de seguir trabajando por una juventud que crezca sabiendo que el buen trato y el respeto son la base de cualquier relación, y que la violencia, en ninguna de sus formas, es parte del amor y de las relaciones de pareja.