Chile Vs. la Nueva Colonización de Trump
31 de Enero 2026 | Publicado por: Diario Concepción
La conclusión es incómoda: esta nueva retórica de no intervencionismo no desactiva las viejas lógicas coloniales, sólo las remodela, donde la “Intervención Justificada” siempre favorecerá al Imperio estadounidense.
Gloria Romero A.
Administradora Pública
Mag. (C) En Gobierno y Dirección Pública/U. Autónoma.
Postítulo en Ciencia Política UdeC.
Diplomada en Entorno Estratégico UA.
Según datos del Banco central Chile Posee el 40% del litio mundial, el cobre y un potencial verde único —Hidrógeno Verde—. Frente a esta riqueza natural, vemos como la Estrategia de Seguridad Nacional de Trump, revive la “Doctrina Monroe” con un “Corolario” que promete no intervencionismo, pero permite excepciones cuando sus intereses así lo evalúen conveniente. Este versus define nuestro dilema: ¿Soberanía sobre nuestros recursos naturales, o sumisión disfrazada de igualdad?
La estrategia estadounidense nos habla de naciones en “posición de igualdad” bajo “leyes de la naturaleza y de Dios”, citando la Declaración de Independencia de EE.UU. Pero sus intereses son tan grandes, que no pueden evitar intervenir si es “justificado”. Este barniz moral no es más que un acto solapado para impedir que China u otros accedan al Litio, Cobre o Hidrógeno Verde. Ya no es una colonización armada, como las que hemos visto a través de la historia, sino que es una nueva colonización 2.0, con presiones para contratos exclusivos, sanciones selectivas y tratados que subordinan nuestra política extractiva a la seguridad de Washington.
Chile enfrenta una encrucijada directa bajo la sombra del “No intervencionismo” de Donald Trump. La Estrategia mencionada nos habla de “Soberanía de Naciones”, pero admite excepciones, cuando los intereses de Estados Unidos así lo ameriten, y ese supuesto “No intervencionismo” se quiebra ante el Litio Chileno, que no es un mero negocio, sino que es un activo crítico en la transición energética y la enemistad comercial entre EE.UU. y China.
La conclusión es incómoda: esta nueva retórica de no intervencionismo no desactiva las viejas lógicas coloniales, sólo las remodela, donde la “Intervención Justificada” siempre favorecerá al Imperio estadounidense. Estos paradigmas exponen a nuestro país, a nuestros recursos naturales, sin una estrategia propia que diversifique alianzas entre países vecinos, terminaremos entregando nuestros recursos a agendas foráneas, que disfrazan sus verdaderas intenciones.