La Disyuntiva de Chile y el litio: ¿País Exportador o Desarrollador?
24 de Enero 2026 | Publicado por: Diario Concepción
Gustavo Ugarte
Centro Estudios Europeos UdeC.
En la era del litio, Chile se mira a sí mismo como anteriormente lo hizo con el cobre, es decir, un país que tiene la materia prima, pero no el desarrollo sobre ella. En el contexto de disputa silenciosa entre Estados Unidos y China por el litio tras la transición energética, Chile se encuentra en una posición favorecida por sus vastas reservas del mineral, pero a la vez en riesgos de tener que optar por un bando o una estrategia para ampliar su cobertura de negocios.
Se supone que la transición energética se asocia a “potencias sostenibles”, pero la realidad es que se observa un modelo que se sigue concentrando en la extracción del recurso. Pues, las grandes decisiones sobre el “oro blanco” se negocian con empresas extranjeras, mientras que el desarrollo y la industrialización nacional queda hacia un costado, apaciguándose entre diferencias políticas y presiones internacionales. No es raro, que los países que poseen los recursos no sean los que establecen las reglas del juego.
Por un lado, China ofrece inversión y tecnología, y por otro, el país norteamericano alianzas y respaldos. Sin embargo, ambos comparten un interés particular, asegurar uno de los recursos con mayor proyección y desarrollarlos mediante maniobras propias, donde cabe destacar, que Chile se encuentra en el centro de estos dos países, siendo observado como una fuente vital de energía, pero no como un proyecto con prospectiva de Estado.
La disyuntiva del litio es asociada al modelo de desarrollo que busca Chile: ¿seguir siendo un país exportador de materias primas o transformar su economía y ser un actor con autonomía relativa en el escenario internacional? Puesto que si Chile no define una estrategia sólida que establezca innovación, diversificación y valor agregado para su economía, el denominado “oro blanco” podría ser algo que pudo ser.
Por lo tanto, el litio no debiera entenderse como simplemente un mineral para negocio, sino que una consolidada política de Estado a corto, mediano y largo plazo. Ya que hay que comprender, que no solo está la riqueza en el recurso, sino en la forma en que es utilizado, y posteriormente reflexionar por el tipo de país que queremos ser, es decir, ¿seguir siendo exportador o transformarse en desarrollador?