Mejorar en crisis
05 de Mayo 2020 | Publicado por: Diario Concepción
Debemos exigir que, posterior a la crisis, el Gobierno deba dar cuenta de cómo se usaron los recursos para la emergencia.
Jorge Condeza Neuber
Ingeniero Comercial
Definitivamente la prioridad es la salud de la gente y para responder bien a la emergencia se requieren recursos que solo pueden provenir de una economía que funciona. Eso requiere esfuerzos relevantes para evitar la quiebra de las empresas- cualquiera sea su tamaño- y así impedir la pérdida de más puestos de trabajo.
Pero conviene detenerse para poner atención a áreas donde habrá que hacer mucho esfuerzo una vez la pandemia deje de ser la prioridad. En primer lugar, la modernización del Estado y la capacidad de este para responder adecuadamente a las emergencias.
Se nombró una comisión para lograr que los esfuerzos sociales sean focalizados y los recursos lleguen de forma más directa a quienes más los necesitan. Se entiende que, si se necesita ahora una comisión para algo tan obvio, es porque se gastaban millones en lo mismo, sin un control adecuado.
Sumemos a esto la gran cantidad de programas estatales que son pésimamente evaluados. Como dato, en la Ley de Presupuesto 2019 se estableció que de los proyectos evaluados solo 0,3% tenía un buen desempeño (1 programa) un 38% estaba con mal desempeño; los restantes variaban entre desempeño bajo y medio, pero en todos, sin distinción, los montos asignados se mantuvieron casi sin variación.
El otro asunto es la corrupción en el aparato estatal. Obviamente, hoy las prioridades son otras, pero mientras una gran mayoría de autoridades trabaja por sacar adelante el país y la crisis sanitaria, hay otros planificando cómo sacarle dinero al aparato público. Instituciones, como Chile Transparente, Espacio Público y el Observatorio del Gasto Fiscal, están llamando al Gobierno a mejorar la transparencia y rendición de cuentas, suscribiendo el informe de Transparency International que pide a los gobiernos informar de dónde vienen los recursos, qué presupuestos se están viendo afectados y cómo se está gastando.
Debemos exigir que posterior a la crisis, el Gobierno dé cuenta de cómo se usaron los recursos para la emergencia, poniendo énfasis en el monto de dineros autorizados, los efectivamente gastados; a quién benefició, qué tipos de contratos se realizaron y qué tan eficiente fue el gasto. Las crisis como estas generen algo de desorden que son muy bien aprovechadas por los frescos de siempre.
No perdamos de vista que paralelamente muchas cosas podemos hacer y en temas de transparencia y buen uso de recursos claramente conviene avanzar.