Carriel Sur: y la carga del centralismo logístico
14 de Octubre 2026 | Publicado por: Editorial Diario Concepción
El incremento sostenido en el envío aéreo de salmón —que pasó de 58,7 toneladas en 2025 a 86 en lo que va de 2026— demuestra que el enorme potencial exportador está plenamente activo.
Durante décadas, Chile ha padecido una paradoja estructural: la producción real se genera en las regiones, pero el control, la tramitación y la salida internacional de las mercancías siguen encadenados a la capital. El Aeropuerto Carriel Sur de Talcahuano, con su privilegiada ubicación en la Región del Biobío, emerge hoy no solo como una alternativa de infraestructura, sino como el símbolo de un impulso urgente por la descentralización logística del centro-sur de nuestro país. Disponible desde Maule a Puerto Montt.
Las cifras reflejan una tendencia innegable. Por ejemplo, el incremento sostenido en el envío aéreo de salmón —que pasó de 58,7 toneladas en 2025 a 86 en lo que va de 2026— demuestra que el enorme potencial exportador está plenamente activo. Sin embargo, resulta incoherente que gran parte de esta carga de altísimo valor perecible deba trasladarse primero por carretera a Santiago para recién desde allí emprender su vuelo definitivo a mercados clave como Estados Unidos. Lo mismo ocurre en el sentido inverso: la propuesta de importar semillas directamente por Carriel Sur reduciría los tiempos de tramitación de cuatro a dos días, un factor crítico para el calendario agrícola de la macrozona que abarca desde Ñuble hasta La Araucanía.
¿Qué nos impide dar el salto definitivo? La respuesta no radica en la falta de pista o terminales, sino en la burocracia administrativa y la inercia cultural. Es inaceptable que una autorización para exportar vigente desde 1989 se vea frenada por la escasez de dotación permanente de servicios públicos esenciales como el SAG, Aduanas y la DGAC. Romper esta barrera requiere voluntad política y articulación pública para disponibilizar el personal necesario, junto con un cambio de chip en los agentes de aduana y exportadores habituados a la ruta hacia la zona central.
El Biobío posee un ecosistema logístico envidiable que combina conectividad marítima, ferroviaria, terrestre y aérea. Habilitar plenamente a Carriel Sur como un nodo internacional autónomo reducirá costos operativos, descongestionará las rutas hacia la Región Metropolitana y potenciará la competitividad de sectores clave como la acuicultura, la fruticultura y la producción de semillas.
La meta fijada por los gremios de consolidar esta estrategia hacia el 2030 no puede ser un anhelo lejano. Descentralizar la logística nacional no es solo un acto de justicia territorial; es una decisión de eficiencia económica indispensable para el desarrollo de todo el país.