Prevención contra incendios
29 de Septiembre 2026 | Publicado por: Editorial Diario Concepción
La tragedia y el sufrimiento que han golpeado históricamente a nuestra región no admiten improvisaciones ni confianzas en la burocracia.
Las recientes alertas de la Corporación Nacional Forestal (Conaf) sobre el complejo escenario que se avizora para la próxima temporada estival (impulsado por las precipitaciones invernales que propician un crecimiento exponencial de maleza) exigen un cambio radical en la velocidad de respuesta de las instituciones.
El encargado de emergencia de Concepción, Francisco Durán, señaló que el municipio mantiene un trabajo permanente con Conaf y el sistema de respuesta.
Según explicó, el plan recibido permite concentrar las labores en la interfaz urbana y rural, donde las viviendas están más expuestas. Allí se consideran manejo de vegetación, limpieza de puntos críticos y preparación para una eventual evacuación. Aseguró que las faenas comenzaron hace meses y continuarán durante la temporada.
En Penco, el municipio afirmó que elaboró con Conaf un Plan de Protección contra Incendios Forestales. Identificó como prioritarios a Ríos de Chile, Rahue, Lirquén, VIPLA, Playa Negra, La Greda y Primer Agua, entre otros sectores.
La municipalidad programó desde octubre y noviembre limpieza de bajadas de cerro, retiro de combustible vegetal y cortafuegos.
Desde Florida, el encargado municipal de emergencias, Raúl Parra, informó que trabaja con Conaf en un corredor preventivo para el área urbana.
Los puntos de riesgo están identificados, dijo, aunque aún no existe un plano exacto. La comuna cuenta con convenios con Conaf, la Red de Prevención y otros municipios.
Si bien el organismo ha entregado los lineamientos preventivos a autoridades locales, la coordinación territorial en el Biobío exhibe aún flancos abiertos preocupantes, marcados por simulacros pendientes, indefiniciones presupuestarias y retrasos en la articulación fina entre los municipios y el nivel central.
La tragedia y el sufrimiento que han golpeado históricamente a nuestra región no admiten improvisaciones ni confianzas en la burocracia. Las comunas catalogadas como prioritarias (y aquellas que cargan con la dolorosa memoria de catástrofes pasadas) necesitan pasar de la teoría de los planes redactados sobre el papel a la ejecución implacable de cortafuegos, limpieza de terrenos y fiscalización estricta.