San Vicente, una bahía con valor logístico
31 de Agosto 2026 | Publicado por: Editorial Diario Concepción
El reciente encuentro binacional entre la Región del Biobío y la provincia argentina de Neuquén puso sobre la mesa una verdad insoslayable: la infraestructura logística no es solo un activo económico local, sino la palanca fundamental para la integración trasandina y la proyección internacional de la macrozona sur. En este escenario, la reconversión de los terrenos de la ex Siderúrgica Huachipato y la puesta en valor de la Bahía de San Vicente emergen como una oportunidad histórica que la región no puede dejar pasar.
Las ventajas comparativas de la Bahía de San Vicente son incontestables. Aguas abrigadas, condiciones naturales de protección, calados de hasta 11 metros, conectividad ferroviaria directa y más de un centenar de hectáreas de respaldo logístico la configuran como un hub multimodal privilegiado en el Pacífico Sur.
Nicolás Burr, CEO del Grupo CAP, comentó que “desde Neuquén hacia acá la distancia es casi la mitad de la que hay hacia los puertos de Río Negro o Bahía Blanca. Es momento de preguntarnos por qué no estamos aprovechando esta oportunidad. El predio portuario de 110 hectáreas contempla zonas para contenedores, graneles líquidos y sólidos, además de un antepuerto para apoyar a San Vicente y una extensa franja costera para futuras ampliaciones”.
Sin embargo, en la era del comercio global y las cadenas de suministro integradas, las virtudes geográficas resultan insuficientes si no van acompañadas de una visión de desarrollo concreta, acelerada y articulada entre el sector público y el privado.
La paradoja logística que enfrenta el centro-sur de Chile es evidente. Como lo graficaron las autoridades y líderes empresariales en el encuentro, la distancia terrestre entre la prolífica cuenca productiva e hidrocarburífera de Neuquén y los puertos del Biobío es prácticamente la mitad que la existente hacia los terminales del Atlántico argentino.
Aspirar a este salto cualitativo exige superar los históricos cuellos de botella normativos, territoriales y de infraestructura vial. La transformación del antiguo complejo industrial en un distrito logístico-portuario de gran escala, capaz de articular zonas de antepuerto y redistribución de carga, demuestra que la capacidad instalada puede reinventarse con un sentido de futuro. Pasar del diagnóstico a la agenda de ejecución es el imperativo actual. Poner en valor la Bahía de San Vicente es, en definitiva, consolidar al Biobío como la verdadera plataforma logística internacional del sur del continente.