Prevención de incendios
17 de Agosto 2026 | Publicado por: Editorial Diario Concepción
La preparación y la prevención son indispensables si el objetivo es enfrentar un verano que se proyecta con condiciones meteorológicas complejas; sobre todo, tras las lamentables experiencias que hemos sufrido durante los últimos años en el Biobío, como el reciente megaincendio de Penco-Concepción o el de la temporada 2022-2023, cuando se quemaron más de 200 mil hectáreas. En ese escenario, resulta positivo que entidades públicas y privadas -como las empresas forestales-, intervinientes en esta área, anticipen y trabajen en medidas concretas y preventivas frente a las altas temperaturas y los fuertes vientos que se prevén para la temporada venidera.
De acuerdo con información de Diario Concepción, mientras las empresas forestales detallan parte de sus refuerzos y nuevas herramientas para detectar y combatir el fuego, la Corporación Nacional Forestal (Conaf) trabaja en la definición del plan que establecerá las capacidades operativas y la distribución de recursos para el próximo periodo. “Actualmente se está trabajando en la definición del Plan de Acción para la temporada 2026-2027, que establecerá las capacidades operativas y la distribución de los recursos de acuerdo con las necesidades y características del territorio”, precisó Álvaro González, director regional de Conaf.
En la empresa Arauco, uno de los principales énfasis estará puesto en mejorar la detección temprana y reducir los tiempos de respuesta. El subgerente de Prevención y Protección de Incendios de Arauco, Ramón Figueroa, explicó que la compañía trabaja hace casi una década con 160 cámaras robotizadas con inteligencia artificial, pero que esta temporada incorporará una nueva tecnología para mejorar su precisión. A lo anterior sumarán el despliegue de más de 130 brigadas —de las cuales aproximadamente un tercio corresponde a unidades nocturnas—, además de maquinaria para el combate de incendios de mayor magnitud. Asimismo, confirmó la incorporación de cuatro helicópteros Black Hawk semipesados, de origen estadounidense, con capacidad para transportar y lanzar hasta 8.000 litros de agua, que se sumarán al dispositivo de combate de la compañía.
Para CMPC, en tanto, la planificación tiene como fin reducir los tiempos de respuesta y anticipar las jornadas de mayor complejidad. El subgerente de Análisis y Planificación de Protección de CMPC, Cristian Obreque, explicó que la empresa trabaja en un plan de prevención basado en un “copamiento activo y proactivo” del territorio durante los días y horarios más complejos. CMPC mantiene cámaras que permiten detectar cualquier incendio que se genere en entre el 70% y el 80% de su patrimonio, a lo que sumará IA y drones. A esto se añade el trabajo aéreo mediante aeronaves capaces de lanzar agua retardante, brigadas transportadas para movilizar personal rápidamente dentro de las regiones donde poseen patrimonio y equipos mecanizados para el combate, tanto en faenas forestales como mediante unidades especializadas.
El uso de la tecnología es clave en este camino, así como también recordar que los incendios forestales tienen como causa principal la intervención humana. Por lo anterior, es fundamental que la prevención incluya además el trabajo con las comunidades, sobre todo en educación y concientización respecto del cuidado de la naturaleza. Pero, cabe preguntarse si la IA, drones y helicópteros pueden enfrentar también la negligencia humana.