Respetar línea férrea: decisión de vida o muerte

16 de Agosto 2026 | Publicado por: Editorial Diario Concepción
Fotografía: Cedida | EFE Biotren

Un lamentable accidente ocurrió la noche del viernes en Chiguayante, con el triste saldo de una persona fallecida y otra herida de gravedad, tras una colisión entre el Biotrén y un automóvil que intentó cruzar la línea férrea.

Este hecho causó conmoción en la comunidad del Biobío y a nivel nacional, pero también enciende, otra vez, una alerta sobre el respeto a las medidas de seguridad que deben tener presentes siempre los conductores que transitan por este tipo de cruces habilitados.

De acuerdo con información preliminar, testigos y la empresa EFE aseguraron que las barreras de protección estaban abajo y operativas cuando ocurrió el suceso en el Paso a Nivel Porvenir de Chiguayante.


Tras lamentar el accidente, la misma empresa realizó un llamado a automovilistas, ciclistas y peatones a respetar las señalizaciones de tránsito y el funcionamiento de los sistemas de seguridad automáticos presentes en los cruces ferroviarios.

Respecto de la regulación nacional de cruces ferroviarios en Chile, se establece que los conductores de vehículos motorizados, salvo señalización en contrario, deben detenerse antes del cruce y solo podrán continuar después de comprobar que no existe riesgo de accidente. Asimismo, la Ley de Tránsito establece una presunción de falta de responsabilidad en beneficio de las empresas por los accidentes que ocurran en cruces que mantengan en funcionamiento los elementos o sistemas de seguridad reglamentarios, según se explica en un documento publicado por la Biblioteca del Congreso Nacional.


Es triste que, de manera frecuente —o más allá de lo que debiera ser—, estemos publicando sobre accidentes de este tipo, sobre todo en el Gran Concepción, donde convivimos con una activa línea férrea destinada al transporte público y de carga.

Existen señalizaciones de tránsito, barreras de seguridad y semáforos para anunciar el paso de trenes; lo inentendible es la falta de conciencia de quienes cometen infracciones al cruzar sin detenerse en dichas intersecciones. Eso es inentendible.


Las barreras, los semáforos y las leyes están instalados y lo que no se puede normar por decreto es el sentido común. La pregunta que debemos hacernos como ciudadanía, por lo visto, es simple, ¿cuántas vidas más tienen que perderse en los rieles para que entendamos que ganar un par de minutos no vale perder nuestra existencia? En suma, y para que quede claro, el respeto a la vía férrea no es una sugerencia, es una decisión de vida o muerte. Eso, tenemos que entenderlo.