Corredor bioceánico, un anhelo que se acerca
07 de Julio 2026 | Publicado por: Editorial Diario Concepción
En ese escenario, el Paso Pichachén no solo uniría dos territorios, sino que también podría convertirse en una puerta al desarrollo para cientos de familias de Neuquén y Biobío.
En Neuquén, Argentina, y en Biobío se vuelve a hablar de la posibilidad de concretar un corredor bioceánico que conecte la provincia trasandina con el Paso Pichachén y los puertos de nuestra región, lo que podría ser una buena señal de que el proyecto logre salir de su estado de anhelo, condición en la que se ha mantenido durante décadas.
«Se está comenzando, tenemos el financiamiento y se están dando los pasos que hacen falta para avanzar con el proyecto ejecutivo», aseguró al Diario Río Negro el ministro Jefe de Gabinete de Neuquén, Juan Luis “Pepe” Ousset, quien, tras reunirse la semana pasada con la ministra de Energía, Ximena Rincón, y el gobernador del Biobío, Sergio Giacaman, vaticinó una etapa de crecimiento para el norte de la provincia, impulsada por el turismo y el comercio que llegarían de consolidarse la pavimentación de la ruta que conecta esa zona trasandina con el paso internacional chileno.
Una visión igualmente optimista se planteó desde Biobío.
“Tenemos la infraestructura, hay algunas inversiones que faltan, la inversión ferroviaria, mejorar algunos caminos, pero la oportunidad está en el ambiente”, afirmó el gobernador del Biobío, Sergio Giacaman.
Del lado chileno se considera la pavimentación de la Ruta Q-45, además de otras mejoras de conectividad que permitirían garantizar un tránsito permanente de carga, turistas y transporte internacional.
La relevancia de esta conexión va mucho más allá de la infraestructura vial. Desde el punto de vista geográfico, Neuquén se encuentra considerablemente más cerca de los puertos del Biobío que de algunos de los principales terminales del Atlántico utilizados históricamente por la producción argentina.
Si las voluntades políticas se mantienen y las inversiones comprometidas logran concretarse, el corredor bioceánico por Pichachén podría dejar de ser una aspiración que ha acompañado a generaciones de habitantes de ambos lados de la cordillera para transformarse en una realidad.
Más allá de los kilómetros de asfalto, su verdadero impacto estaría en las oportunidades que abriría para las personas; como, más empleo ligado a la logística, el turismo y los servicios; nuevas posibilidades para productores y emprendedores y una mayor integración entre comunidades que comparten una historia y una geografía comunes. En ese escenario, el Paso Pichachén no solo uniría dos territorios, sino que también podría convertirse en una puerta al desarrollo para cientos de familias de Neuquén y Biobío.