Medición y mejora del transporte público

05 de Julio 2026 | Publicado por: Editorial Diario Concepción
Fotografía: Isidoro Valenzuela M.

De acuerdo con la medición del ranking del Perímetro de Exclusión del Gran Concepción —una herramienta clave para evaluar el desempeño de los servicios de transporte licitado—, son cinco las líneas de microbuses que sumaron un 100% en su evaluación. La licitación contempla a 35 empresas de transportes, de las cuales, casi un 15% logró esta calificación máxima.

El análisis contempla un monitoreo enfocado en verificar si las empresas cumplen con sus rutas y horarios, la frecuencia, la regularidad y constancia del servicio durante el día, y el cumplimiento de los horarios programados, especialmente en horas punta y en el horario nocturno. Desde el Ministerio de Transportes precisan que también se incluyen métricas específicas relacionadas con los descuentos aplicados en cada unidad, “lo que permite un análisis más profundo de la efectividad de estas políticas”.

Dentro de las líneas que destacan figuran: 21 Riviera Bio Bio, 90 Sol Yet, 71 Buses Puchacay, 13 Vía Siglo XXI y 62 Mi Expreso. En tanto, las dos empresas peor evaluadas son 52 Géminis Sur (con un cumplimiento de un 58%) y la línea 10 Vía Láctea, que registra tan solo un 30%.


“A veces, se demoran en pasar un poco, pero, en general, el transporte funciona en Concepción”, dijo Catalina Rodríguez, usuaria regular del transporte público en la provincia penquista.

En tanto, Martín Castro, quien usualmente utiliza la locomoción colectiva para movilizarse a su trabajo, desde el puerto, al centro de Concepción, señaló que “en la noche sigue siendo difícil tomar micro. Se nota mucho la falta de frecuencia de la línea que me sirve a mí, que va a Talcahuano”.


Bajo esa lectura, siempre son buenas las evaluaciones, tomando en cuenta que el transporte público en Biobío debe ser de manera frecuente objeto de mejoras, más si consideramos que una gran mayoría de los habitantes del Gran Concepción lo utiliza para desplazarse desde sus casas a trabajos o lugares de estudio.

El éxito del 15% de las líneas demuestra que un servicio de excelencia es posible en la región, abriendo con ello un futuro positivo donde podemos aspirar a una conectividad de primer nivel si estas buenas prácticas se replican.


Sin embargo, el panorama actual nos obliga igual plantear la duda sobre hasta cuándo los usuarios de zonas más alejadas o los que transitan de noche tendrán que pagar el costo de una baja frecuencia. Así, específicamente respecto de las líneas que operan bajo un porcentaje menor de cumplimiento, es necesario que hagan un “mea culpa” y asuman que deben mejorar en función de ofrecer un mejor servicio a quienes no tienen otra alternativa más que trasladarse con ellos.