Resiliencia ante la adversidad de la catástrofe
11 de Junio 2026 | Publicado por: Editorial Diario Concepción
Lo anterior se puede resumir en el concepto de resiliencia. Personas que ante la adversidad superan obstáculos y logran levantarse para mejorar su vida y la de sus familias y Biobío siempre ha sido un ejemplo de ello.
Un escenario positivo, dentro de lo negativo que fue el megaincendio y sus consecuencias nefastas para Lirquén en Penco, es que la gran mayoría de las familias damnificadas puedan contar con un techo para enfrentar las inclemencias del invierno.
Así lo anunció el Municipio de Penco, quienes cuentan con un catastro específico de iniciativas habitacionales relacionadas con autoconstrucción, aportes privados, fundaciones o emergencia (Senapred), que no se vinculan, aún, con el proceso de reconstrucción de viviendas definitivas en que interviene el Serviu.
En ese sentido, el alcalde de Penco, Rodrigo Vera, señaló que más del 90% de las familias afectadas por los incendios ya tienen techo para el invierno, gracias al esfuerzo conjunto de vecinos, dirigentes y apoyo estatal y privado.
“Aunque se han tomado medidas de emergencia, seguimos atentos a las condiciones climáticas y pronto anunciaremos un plan de calefacción; el objetivo es que todas las familias tengan soluciones dignas y definitivas”, destacó.
Por su parte, en un recorrido de Diario Concepción, las familias afectadas hubo opiniones positivas, pese a que existe preocupación, eso sí, sobre el proceso de reconstrucción de inmuebles definitivos.
Elizabeth Salazar vive actualmente en una vivienda entregada por Techo luego de perder su hogar durante los incendios. Aunque recuerda que las primeras semanas tras la emergencia estuvieron marcadas por la incertidumbre y las carpas, asegura que la solución transitoria les ha permitido enfrentar de mejor manera la llegada del invierno. “Antes estábamos en carpa, nos habíamos mojado bastante con nuestros nietos”, relata.
Por su parte, otro vecino, Carlos Dinamarca, explica que la vivienda donde reside junto a su familia fue donada a través de contactos vinculados a la iglesia que frecuenta su esposa. Posteriormente, utilizando recursos de apoyo recibidos tras la emergencia, terminó de acondicionarla para habitarla. “Estas casas de paneles llegan como una base. Después hay que terminarlas, y con el aporte del Estado pudimos dejarla forrada, con piso y completamente habilitada”, explica.
Lo anterior se puede resumir en el concepto de resiliencia. Personas que ante la adversidad superan obstáculos y logran levantarse para mejorar su vida y la de sus familias y Biobío siempre ha sido un ejemplo de ello. Sin embargo, hay que tener presente que la reconstrucción de viviendas definitivas es necesaria y es un proceso que debe acelerarse.