Recuperación clave de bosque nativo en zonas incendiadas
21 de Abril 2026 | Publicado por: Editorial Diario Concepción
Vale la pena señalar, además, la capacidad que tienen las primeras de defensa frente a nuevos siniestros.
Como una de las noticias felices de los últimos días podría calificarse a la aparición de rebrotes de especies nativas en la zona de los incendios en Biobío.
Y es que, en medio de una lamentable tragedia que dejó como triste saldo la muerte de 20 personas y miles de viviendas arrasadas por el fuego, la reaparición de bosque nativo puede catalogarse como un halo de esperanza tras la catástrofe.
Lo anterior, fue oficializado en Noticias UdeC, tras la visita de un grupo de estudiantes y el profesor de la Facultad de Ciencias Forestales de la Universidad de Concepción, académico Dr. Eduardo Peña Fernández, al estero de Penco.
Según los datos recogidos durante el trabajo en terreno, desde la tercera semana postincendio en Trinitarias aparecieron los primeros rebrotes de especies nativas tales como roble, naranjillo, peumo, boldo, maqui, mitique, huingán, quilo, culén y también especies introducidas como zarzamora, aromo y eucaliptus.
“Como un ejemplo de aferrarse a la vida, la enredadera nativa ha rebrotado con mucho vigor, al extremo de que el crecimiento de sus guías es cercano a los 3,5 m de longitud. Otra especie que muestra muy buen rebrote postincendio es el roble, especie que en los individuos más delgados solo rebrotan desde la base del tronco, pero en los árboles más gruesos existe recuperación de su copa”, explicó el Dr. Peña.
En total, a dos meses y medio del incendio hay 24 especies rebrotando y con el paso del tiempo se agregarán otras que brotan de cuatro a cinco meses más tarde. El maqui, que es una de las primeras en rebrotar, alcanza ya 80 cm de altura, pudiendo llegar hasta los 2 m de alto en un año.
“La capacidad de rebrote y su buen crecimiento está determinada por una adaptación natural a eventos catastróficos como fuegos y fríos extremos, donde la parte aérea se ve afectada, pero su base y raíces siguen vivas, especialmente cuando son árboles gruesos que presentan un espesor de corteza mayor a 1 cm”, detalló el especialista.
En ese contexto, el mismo especialista plantea la necesidad de cuidar las especies nativas, tanto de futuros incendios, así como de otras especies introducidas. Vale la pena señalar, además, la capacidad que tienen las primeras de defensa frente a nuevos siniestros. Algo que, sin duda, frente a la crisis climática que vivimos es clave. Por lo anterior, tenemos la obligación de cuidarlos.