El mundo que será legado
23 de Marzo 2026 | Publicado por: Editorial Diario Concepción
Cuando se ha centrado el debate público en la protección al medio ambiente y en el contexto del Día Mundial del Agua, bien vale la pena reafirmar la importancia del cuidado de este vital elemento en el Biobío y en el país.
De acuerdo con el Informe Mundial sobre el Desarrollo de los Recursos Hídricos de las Naciones Unidas 2026, más de 2.100 millones de personas aún carecen de agua potable gestionada de forma segura, y se estima que las mujeres y las niñas dedican 250 millones de horas diarias a recoger agua.
Junto con esto, según datos de la Asociación Mundial para el Agua 2025, alrededor del 14% de los países no cuenta con mecanismos que garanticen la participación de las mujeres en igualdad de condiciones en la toma de decisiones relacionadas con el agua y la gestión de los recursos hídricos.
En ese mismo contexto, la directora del Centro de Recursos Hídricos para la Agricultura y la Minería, Crhiam, Dra. Gladys Vidal Sáez, señala que “en las zonas rurales el agua proviene de fuentes informales; muchas veces son camiones aljibe los que trasladan y ponen a disposición el agua para la población. El 47,2% de la población rural carece de acceso a agua potable en una red, así como nosotros la tenemos en la casa. Entonces, esta realidad genera una evidencia: que la disponibilidad del agua es súper importante, pero también la distribución, que exista infraestructura y una gobernanza del recurso”.
La OMS, sobre este mismo tema, ha señalado que, como autoridad internacional en salud pública y calidad del agua, ha liderado los esfuerzos mundiales para prevenir las enfermedades transmitidas por el agua y asesora a los gobiernos sobre el establecimiento de metas y reglamentos basados en la salud.
Por todo lo anterior, tenemos la obligación de cuidar y preservar las fuentes de agua con las que contamos en la Región y en país.
Lo que no tenemos que hacer es mirar para el lado, ser irresponsables y debemos tener presente que administramos las riquezas y recursos de la naturaleza como generación actual y que más adelante serán hijos, hijas, nietos y nietas y así, sucesivamente, quienes tendrán la misma obligación con el mundo que nosotros les dejemos. Chile es un país con una riqueza natural inmensa, eso es por todos conocido.