Solución para Ríos de Chile
15 de Febrero 2026 | Publicado por: Editorial Diario Concepción
El megaincendio en Penco no sólo arrasó con viviendas e infraestructura, sino que dejó al descubierto una de las brechas más persistentes en la gestión de emergencias en Chile. Se trata de la distancia entre los tiempos institucionales de la reconstrucción y las necesidades inmediatas de quienes lo perdieron todo. Hoy, en el sector Ríos de Chile, esa tensión se expresa con claridad en la decisión mayoritaria de las familias damnificadas de optar por una villa de emergencia como solución habitacional transitoria.
La destrucción de cerca de 720 departamentos dejó a cientos de familias en una situación de vulnerabilidad que no admite espera. Mientras desde el nivel central se proyectan procesos de demolición y reconstrucción definitiva, en el territorio se instala otra urgencia vinculada a contar con un techo antes de la llegada del invierno. De acuerdo con el sondeo realizado por la propia junta de vecinos, alrededor de 400 familias se inclinan por la alternativa de una vivienda de emergencia, frente a 200 que optarían por subsidios de arriendo y cerca de 90 por la autoconstrucción.
La preferencia no es casual. El alza en los precios de arriendo tras la catástrofe y la falta de recursos económicos han reducido significativamente las opciones de muchas de estas familias, que continúan sin acceso a soluciones habitacionales de transición. Esto lo señaló Alexandra Acuña, presidenta de la Junta de Vecinos de Ríos de Chile, “tengo 400 familias que aún no tienen un techo para poder estar antes de invierno”.
Este escenario vuelve a plantear un dilema recurrente en los procesos de reconstrucción. Las soluciones definitivas requieren planificación y tiempo, mientras que las respuestas rápidas permiten restituir condiciones mínimas de habitabilidad. La instalación de aldeas o villas de emergencia no constituye una solución permanente, pero sí puede representar un paso fundamental para evitar que la precariedad se prolongue durante meses, especialmente en contextos donde las condiciones climáticas amenazan con agravar aún más la situación social y sanitaria de los damnificados.
La experiencia reciente demuestra que la reconstrucción no comienza con la edificación de nuevas viviendas, sino con la capacidad del Estado de ofrecer alternativas oportunas que permitan a las familias recuperar, al menos parcialmente, su estabilidad. En Ríos de Chile, la demanda por una villa de emergencia no sólo evidencia una necesidad material, sino que también la urgencia de acelerar los tiempos de respuesta frente a catástrofes que dejan comunidades enteras en una incertidumbre prolongada.