Lirquén y Punta de Parra en el foco local

05 de Febrero 2026 | Publicado por: Editorial Diario Concepción
Fotografía: Isidoro Valenzuela M.

Los medios de comunicaciones locales mantendrán puesto su foco noticioso, tal como lo han hecho en el pasado con el seguimiento en otras catástrofes que se han vivido en el Biobío.

Llueve el fin de semana en la Región Metropolitana y hay efectos colaterales en viviendas, producto de un sorpresivo aluvión que afectó a cientos de casas, principalmente en la comuna de Maipú.

Esta lamentable situación tuvo, a su vez, otro efecto colateral, el desvío de atención a la emergencia en Biobío.
No hablamos de autoridades nacionales, ni locales, sino que la reorientación del foco noticioso desde Biobío a la RM, a excepción de algunos medios nacionales, que tienen presencia constante en nuestra zona. Esto, sin duda, también tiene una consecuencia en la focalización de la ayuda para los damnificados de Penco y Tomé, que, de alguna manera, con el correr de los días también perciben que la urgencia inicial de la ciudadanía por prestar ayuda va menguando.


En ese sentido, los medios de comunicaciones locales tienen un rol fundamental de seguir informando sobre lo que viene después de las catástrofes respecto, principalmente, del proceso de reconstrucción y otros problemas anexos que se evidencian cuando el foco noticioso nacional no se centra en regiones, como es el caso hoy de Penco y Tomé. Así como fue en pasado, en 2023, cuando se quemaron más de 200 mil hectáreas en Biobío.

Por eso es importante la presencia de la cobertura mediática en los territorios, para que la comunidad pueda encausar sus inquietudes y problemas y, por supuesto, logre respuestas.


En ese mismo contexto, cabe volver a preguntarse respecto de la centralización mediática que existe en nuestro país y sus efectos, como lo ya señalado anteriormente, donde hay una comunidad local afectada por una catástrofe que requiere apoyo y solidaridad por varios meses, no sólo cuando un equipo de noticias nacional le presta atención.

Lirquén y Punta de Parra vivirán un proceso de reconstrucción que dada la magnitud del daño no se prevé fácil, más si consideramos la urgencia debido a la llegada el invierno, que se proyecta complejo respecto de la caída de agua.


En ese camino, sin duda, los medios de comunicaciones locales mantendrán puesto su foco noticioso, tal como lo han hecho en el pasado con el seguimiento en otras catástrofes que se han vivido en el Biobío.

Esa responsabilidad mediática, también, vinculada estrechamente a la ética de dar cuenta de los hechos, sin traspasar la línea en la revictimización de personas, porque la dignidad y los derechos de la comunidad también son claves.